Junts valora usar a Puigdemont como arma electoral: así afectaría a Sánchez y Feijóo
El partido independentista estudia cuándo y cómo escenificar el regreso del expresident para aprovechar su impacto en el 29N, mientras Moncloa reivindica la amnistía y el PP prepara su factura electoral
Carles Puigdemont junto a Miriam Nogueras
Carles Puigdemont puede volver a España, pero todavía no ha dicho cuándo lo hará. La fecha ya no depende sólo del calendario judicial. Con las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre, Junts estudia cómo convertir el regreso de su líder en uno de los grandes acontecimientos políticos de la campaña.
El Constitucional ya ha comunicado al Supremo la sentencia que corrige su negativa a aplicar la amnistía a la malversación del "procés". Pablo Llarena ha levantado las órdenes de detención mientras completa el trámite judicial, aunque el abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, ha dejado claro que esperarán al archivo definitivo de la causa antes de poner fecha.
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En Junts tampoco quieren improvisaciones. El entorno del expresident calibra el momento y la puesta en escena para obtener el máximo rendimiento político. Puigdemont ya ha anticipado que su vuelta tendrá "sentido político" y después recorrerá Cataluña. El 29N ha añadido una variable electoral al calendario judicial.
Sánchez quiere apuntarse el regreso
Moncloa ha empezado a apropiarse políticamente de la vuelta antes de que se produzca. "Puigdemont podría volver hoy si quisiera", proclamó este miércoles Félix Bolaños, presentando la amnistía como culminación de la "normalización" de Cataluña.
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El problema es que Puigdemont no parece dispuesto a regresar interpretando ese papel. Mantiene que el conflicto político continúa, mientras Junts acaba de romper con Sánchez y tumbar sus decretos de vivienda. Jordi Turull ha asegurado incluso que no volverán a investir al socialista porque han salido "escaldados".
Sánchez necesita presentar el regreso como demostración de que su política funcionó. Puigdemont puede utilizar exactamente la misma imagen para defender que fue el Estado quien terminó cediendo.
La munición que esperaba Feijóo
Para Alberto Núñez Feijóo la lectura es casi inversa. Puigdemont entrando libremente en España permitiría al PP poner rostro al argumento que ha repetido durante toda la legislatura: Sánchez concedió una amnistía que había descartado antes del 23J cuando necesitó los siete votos de Junts para continuar en la Moncloa.
El líder popular ya ha pedido "castigar en las urnas" a Sánchez tras la decisión del Constitucional. Un Puigdemont regresando pocas semanas antes del 29N le proporcionaría una imagen bastante más sencilla de explotar electoralmente que cualquier discusión jurídica sobre la ley.
Aunque también ahí hay doble filo. Cuanto más presente el PP la vuelta como una cesión del Estado, más sencillo tendrá Puigdemont exhibir ante el independentismo que su estrategia ha dado resultado.
Junts también necesita el golpe de efecto. Está castigado en las encuestas y confía en que la presencia física de Puigdemont le devuelva protagonismo. El expresident no será candidato al Congreso, pero su regreso puede convertirle en uno de los protagonistas de una campaña en la que formalmente no se presenta.
Todavía no hay fecha. Y quizá ahí esté la clave. Nueve años después de marcharse, la gran duda no es sólo cuándo puede volver Puigdemont a España. También cuándo le conviene hacerlo. A pocas semanas del 29N, el calendario judicial empieza a separarse demasiado del electoral.