ESdiario

Maricarmen rogó a Sánchez mientras su inmobiliaria pública ejecutaba miles de desahucios

El Sareb sanchista denuncia la lentitud para expulsar sus falsos vulnerables y morosos de viviendas que valen 471 millones. Vendió 260.000 inmuebles privados por 40.000 millones y sólo firmó 9.000 alquileres sociales.

Pedro Sánchez y Maricarmen

Pedro Sánchez y Maricarmen

Francisco Mercado
Publicado por

Creado:

Actualizado:

2025. Maricarmen Abascal pide a Sánchez que frene su desahucio. El presidente calla. Está enfrascado en desahuciar okupas de sus casas estatales.

Su fondo inmobiliario, Sareb, vende antisociales pisos privados hasta por 800.000 euros con buitres a los que comisiona 800 millones. 

Y está volcado en una labor similar a la sufrida por Maricarmen: “recuperando proactivamente la posesión en los casos de viviendas habitadas por ocupantes en situación irregular y no se acredite vulnerabilidad”.

Aplica la ley que denigra Sánchez. El desahucio de Maricarmen era tan trágico como legal. Un juez lo refrendó. Y lo ejerció un polluelo de buitre (3.000 euros de beneficio).

Pero el Sareb sanchista ejerce igual dureza legal. “Una parte significativa de las viviendas adjudicadas a Sareb procedentes de préstamos impagados por promotores se encuentra ocupada. El modelo de recuperación de la posesión de Sareb se apoya en visitas para determinar el estado ocupacional y elaborar informes ocupacionales. Clasifica al ocupante como vulnerable o no vulnerable”.

Sánchez investiga como todo buitre al inquilino. No quiere que cualquier campista de Sol okupe sus pisos.

“Cuando la familia colabora y el análisis confirma la existencia de vulnerabilidad, se ofrece la firma de un contrato de alquiler social sujeto a la Ley de Arrendamientos Urbanos, con una renta que no supera el 30 % de los ingresos familiares”. Sánchez calca el acuerdo firmado por el buitrillo de Maricarmen. Ni mejor ni peor.

“La regularización se vincula a la participación en un Plan de Acompañamiento Social (PAS) y en un Plan de Inserción Laboral (PIL). El PAS tiene como objetivo garantizar que cada familia acceda a las ayudas y recursos disponibles en los distintos niveles de la administración, así como a programas municipales y de entidades sociales como Cáritas o Cruz Roja”. Sánchez invita y otro paga.

“El objetivo es proporcionar a las familias los medios necesarios para superar su vulnerabilidad y mejorar su estabilidad sociolaboral. La situación de cada unidad familiar se revisa anualmente, ajustando la renta del alquiler a la evolución de sus ingresos”. Si sube su renta, sube el alquiler. Puro socialismo.

¿Y el casero Sánchez desaloja pacíficamente o como buitre? “En los casos en los que no se acredita vulnerabilidad, no existe colaboración o se detecta conflictividad, se inicia el proceso de recuperación de la vivienda. Aproximadamente, un 80% de estas recuperaciones se realizan de forma amistosa, mientras que el resto requiere intervención judicial, siguiendo procedimientos garantistas y documentados que reducen la suspensión de lanzamientos”.

Sánchez acude a desalmados jueces para validar sus desahucios y que no los suspendan un sindicato de inquilinas. Aplica lo que denuncia entre lágrimas y velas tras Maricarmen.

Así habla el Sareb, no el buitrillo de Maricarmen. “Desde 2022, este modelo de gestión social ha permitido a Sareb transformar una cartera con ocupaciones irregulares en un parque de viviendas regularizado, con niveles de mora muy reducidos y un impacto positivo en la convivencia local. Además de incrementar la generación de ingresos vía alquileres, el programa mejora la valoración de las carteras afectadas.” Sánchez no quiere morosos ni jetas. Como todo buitre.

“A lo largo de 2025 Sareb ha recuperado la posesión física de activos residenciales por 471 millones de euros, correspondientes a inmuebles alquilados, ocupados o sin posesión jurídica previa.

Una parte relevante de estas recuperaciones se ha producido mediante acuerdos amistosos. En activos por valor de 118 millones de euros, la posesión se ha recuperado mediante contratos de alquiler social al acreditarse vulnerabilidad”. Sánchez ha expulsado miles de okupas. El buitre de Maricarmen es un aprendiz.

Esto no osa decirlo en Sol. “El elevado volumen de activos ocupados por familias no vulnerables y el estado general de deterioro con el que se recupera la posesión de los mismos, es un problema que afecta a un elevado porcentaje de activos en cartera de Sareb”.

Y, como todo casero, denigra la lentitud para expulsarlos: “el alargamiento de estos plazos judiciales podría tener un impacto negativo, al ser la judicial la principal vía de recuperación de la posesión”.

Para colmo, en plena carestía inmobiliaria …¡el buitre de Sánchez teme que bajen los precios de los pisos! “Existe un riesgo asociado a la posibilidad de que los grandes fondos de inversión ejerzan una mayor presión sobre el mercado en el caso de que decidiesen desinvertir de manera masiva sus carteras con una estrategia agresiva de descuentos de precios. Podría impactar negativamente en el valor de los inmuebles de Sareb”.

En 2025 Sareb tenía sólo 8.707 alquileres sociales. Tras siete años de Sánchez. Y vender 259.077 inmuebles privados por 40.140 millones. Alivió sus deudas, pero no las de las Maricarmen.

Su muerte descubre a Sánchez un filón electoral. Y tras esquilmar su suelo público, saquea el duelo público. 

Todos somos Maricarmen. Incluidos Sabiniano y herederos. Pero 40.000 millones y 259.000 viviendas daban para mucha Maricarmen.

tracking