Feijóo ve en los abucheos a Sánchez en el desfile del 12-O un anticipo del 29N
El PP destaca el contraste entre el rechazo ciudadano a Sánchez y las muestras de afecto a Vivas y a Feijóo que se han reproducido la tarde del lunes cuando el líder del PP compartía balcón con Morante de la Puebla en una imagen que para el PP anticipa el balcón de Génova la noche del 29N.

Morante le brinda su apoyo a Feijóo en la precampaña
"Quien siembra vientos, recoge tempestades". Así resume un miembro de la dirección del PP los insultos y abucheos a Sánchez en el desfile de la Fiesta Nacional. El 12 de octubre era el primer test ciudadano al que se enfrentaba Sánchez desde que convocó elecciones y el veredicto no ha podido ser más "demoledor" para el presidente del Gobierno, resumen desde la dirección popular. Y eso a pesar de intentar evitarlo llegando a la vez que la comitiva real.
Un recibimiento que en la dirección del PP interpretan como "un anticipo de lo que le espera el 29N" pero lo acompaña de un recordatorio para no repetir los errores del 2023 y no caer en el exceso de confianza. "La calle ya ha demostrado que no soporta a Sánchez, pero de nada sirve si no se va a votar". Advertencia que salía de una de las responsables de la campaña de Feijóo, Alma Ezcurra a menos de 50 días de las generales.
En cualquier caso, consideran que los insultos recibidos en el desfile constituyen todo un "baño de realidad" y lo contrastan con la escena de Alberto Núñez Feijóo que ha llegado caminando junto al presidente de Ceuta que ha sido objeto de continuas muestras de cariño. Para el PP esos vítores a Juan Jesús Vivas son la demostración de que "acertamos al no consentir que el PSOE entierre el sufrimiento de los ceutíes".
Ceuta y la corrupción como arietes de Feijóo
Lo ocurrido este 12 de octubre también hace que la dirección nacional se reafirme en su estrategia de campaña. Ceuta en el frontispicio, con la visita de los Reyes este martes, y la confirmación de que Alberto Núñez Feijóo, que ya ha viajado en 5 ocasiones a la ciudad española desde la invasión, volverá a hacerlo de aquí a las elecciones.

Feijóo y Ayuso junto al seleccionador español, Luis de la Fuente
En Ceuta se juega buena parte de la disputa que el PP mantiene con Vox sobre quien capitaliza el malestar por la invasión de julio. Feijóo se va a seguir volcando con la ciudad española, con Juan Jesús Vivas como símbolo, para tratar de recuperar y frenar el trasvase de votos hacia esta formación. Aunque las relaciones se han normalizado por completo, Abascal juega en el mismo terreno y ha preferido viajar a Ceuta acompañado de Bardela, valor en alza en el partido de Marine Le Pen.
Feijóo buscará, además que cuando los españoles depositen su voto piense en los casos de corrupción que rodean a Pedro Sánchez y no se imponga la "amnesia colectiva" que busca Moncloa. El objetivo es que Moncloa no vuelva a embaucar a los socialistas decepcionados con ganchos como los desahucios o "tirando de chequera" y los votantes socialistas moderados encuentre en el PP un valor refugio. En juego estarían hasta siete puntos. Tampoco van a abandonar las dudas sobre el voto por correo o la 'ley de nietos' y más después de que el Supremo haya decidido mantener la suspensión de los nacionalizados por la 'ley de nietos'.
Una especie de cuadratura del círculo que el líder del PP está empeñado en conseguir presentándose como el único voto útil para echar a Sánchez. Necesita no descuidar el flanco derecho, pero tampoco el voto centrado que en estos momentos pueda sentirse huérfano. Moncloa va a intentar todo lo contrario, 'morir matando' qué, aunque pierda las elecciones, se dispare tanto Vox que le complique la vida al próximo presidente del Gobierno.