JUCIL planta a la directora de la Guardia Civil y denuncia el bloqueo de la jornada de 35 horas
La asociación abandona el Consejo tras cuatro meses de promesas incumplidas y acusa a la Dirección General de dar la espalda a los agentes.

La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.
La asociación profesional JUCIL ha protagonizado este miércoles, 14 de octubre, una protesta en el pleno del Consejo de la Guardia Civil tras decidir abandonar la sesión ante la falta de avances en la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales. La organización responsabiliza directamente a la directora general del cuerpo, Mercedes González, de mantener paralizada una reivindicación que considera fundamental para equiparar las condiciones laborales de los guardias civiles con las de otros empleados públicos.
Los representantes de JUCIL han abandonado la reunión, iniciada a las 10:00 horas, después de denunciar que la Dirección General lleva cuatro meses sin cumplir el compromiso de constituir un grupo de trabajo específico sobre jornada y horarios. Según explica la asociación, la propia directora general se comprometió ante las organizaciones profesionales representativas a presidir personalmente estas reuniones, que todavía no se han convocado.
España
JUPOL y JUCIL estallan contra Marlaska por dejar a policías y guardias civiles fuera de las 35 horas
Patricia Rodríguez Corchado
El malestar de JUCIL se ha intensificado ante las diferencias que, según denuncia, existen entre las condiciones laborales de los guardias civiles y las de otros colectivos de la Administración General del Estado. La organización señala que mientras determinados empleados públicos ya disfrutan de una jornada de 35 horas semanales y las Fuerzas Armadas han comenzado a aplicarla desde el pasado 9 de octubre, los miembros de la Guardia Civil continúan sin una respuesta concreta sobre cuándo podrán acceder a esta reducción horaria.
La asociación considera que esta situación refleja una falta de compromiso de la Dirección General con las reivindicaciones laborales de los agentes. Especialmente, después de que hayan transcurrido cuatro meses desde el anuncio de unas negociaciones que, según JUCIL, ni siquiera han comenzado.
"No se puede hablar de equiparación mientras se mantienen bloqueados derechos laborales que ya disfrutan otros empleados públicos. La directora general se comprometió a impulsar este grupo de trabajo y, cuatro meses después, ni siquiera lo ha convocado. Los guardias civiles necesitan hechos, no promesas que se quedan en papel mojado", denuncia la organización.
JUCIL sostiene que el incumplimiento resulta especialmente grave porque el compromiso fue adquirido ante las asociaciones profesionales representativas en el propio Consejo de la Guardia Civil, órgano en el que se abordan cuestiones relacionadas con las condiciones profesionales de los miembros del instituto armado.
La protesta se produce después de que la asociación haya trasladado formalmente sus reclamaciones a distintos responsables del Ministerio del Interior. En concreto, JUCIL asegura haber presentado dos escritos, uno dirigido a la Dirección General de la Guardia Civil y otro a la Secretaría de Estado de Seguridad, en los que solicita la implantación de la jornada de 35 horas semanales.
En ambos documentos reclama la convocatoria inmediata del grupo de trabajo comprometido y el establecimiento de un calendario que permita avanzar en la negociación. La organización insiste en que no es suficiente anunciar que se estudiará una modificación de la jornada laboral si posteriormente no se adoptan medidas para llevarla a cabo.
La asociación también cuestiona que los guardias civiles continúen sin una previsión concreta mientras otros empleados públicos han avanzado en la reducción de su jornada. A su juicio, estas diferencias impiden hablar de una equiparación efectiva de las condiciones laborales entre los distintos colectivos que prestan servicios al Estado.
El enfrentamiento con la Dirección General se suma a otras reivindicaciones que JUCIL mantiene desde hace años, entre ellas la equiparación salarial con otros cuerpos policiales, la mejora de las condiciones laborales y el refuerzo de los medios materiales y humanos de la Guardia Civil.
Con más de 15.000 miembros, según los datos facilitados por la propia organización, JUCIL ha decidido trasladar su protesta al máximo órgano de representación profesional del cuerpo mediante una medida poco habitual: abandonar el pleno mientras se encontraba reunido.