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Ignasi Guardans sale en defensa de Montse Mínguez "porque cumple la ley" y acaba KO: "Y Urbagestión también y le llamáis buitre"

El tertuliano sanchista respalda a la portavoz del PSOE y justifica el negocio inmobiliario de su novio apelando a la legalidad, pero las respuestas le recuerdan la doble vara de medir de la izquierda: "Si lo hacen otros son especuladores carroñeros, si lo hacen socialistas está bien, ¿no?"

Ignasi Guardans y Montse Mínguez

Ignasi Guardans y Montse Mínguez

Enrique Martínez Olmos

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El exdiputado de CiU en el Parlamento Europeo reconvertido en tertuliano sanchista, Ignasi Guardans, ha querido ejercer de apagafuegos del PSOE en la polémica de los 30 pisos vinculados a la empresa de la pareja de Montse Mínguez, pero ha terminado achicharrado. El miembro del loroparque del PSOE ha salido en defensa de la portavoz socialista con un argumento legal que parecía impecable hasta que los usuarios empezaron a recordarle una pequeña incomodidad: la ley también se aplica a los propietarios que no son del PSOE.

Ignasi Guardans respondió a una publicación del Sindicato de Inquilinas que criticaba a Montse Mínguez por el negocio inmobiliario de su pareja. Y lo hizo con una defensa que ha terminado volviéndose contra él: "Me parece demencial esta campaña. Si este señor cumple la ley, la anterior y la nueva promovida por su pareja, y paga sus impuestos, es un legítimo actor del mercado de alquiler e inmobiliario. O es que vamos a acabar defendiendo el derecho a la vivienda sin viviendas", escribió. El problema es que esa misma lógica se convierte en un argumento bastante menos cómodo cuando se recuerda el discurso habitual de la izquierda y del PSOE de llamar "buitres" contra quienes se dedican al negocio inmobiliario.

Las respuestas a Ignasi Guardans no tardaron en llegar y apuntaron directamente a esa contradicción. En lugar de cerrar la polémica, su intervención abrió un nuevo frente con una comparación que se repitió entre los usuarios: la de Urbagestión, cuyos defensores recuerdan que también era una empresa legal y pagaba sus impuestos. "El caso es que la empresa del novio de Montse Mínguez no paga sus impuestos y Urbagestión, sí. Defendéis lo indefendible. Pelota", le espetó un usuario, cuestionando las condiciones fiscales que atribuye al caso y reprochándole su defensa de la dirigente socialista. Otro fue todavía más directo: "Serás cínico, Urbagestión también era una empresa legal que pagaba sus impuestos y habéis acosado a sus dueños siendo legítimos actores. ¡Vais a acabar defendiendo el derecho a la vivienda solo con viviendas que no sean de los vuestros!".

Otro usuario de redes afeó al tertuliano sanchista que pretendiera zanjar el debate apelando a la legalidad mientras, a su juicio, el discurso socialista aplica un criterio muy distinto cuando los propietarios son otros. "Ignasi, demencial es el camino hacia ninguna parte que habéis emprendido los socialistas tratando de justificar lo injustificable. Legítimo es, como lo es Urbagestión. Lo que no es es moral conforme al estándar de moralidad que vosotros mismos habéis fijado. Estáis acabados", escribió. Un cuarto internauta resumió a Ignasi Guardans con una expresión muy conocida: la ley del embudo. "Lo demencial es que, si la empresa es de otro, sea una buitre carroñera, pero si los dueños son socialistas, sea un negocio legítimo y necesario. Lo demencial es la hipocresía y ese amor a la ley del embudo socialista". La intervención de Guardans pretendía defender a Montse Mínguez y el negocio de su novio de 30 pisos, pero ha terminado alimentando una discusión mucho más incómoda para el discurso socialista: la coherencia entre lo que se predica sobre la vivienda y lo que se defiende cuando el negocio inmobiliario afecta al entorno del PSOE.

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