Sánchez convierte el mitin de Fuenlabrada en improvisado San Valentín: "Begoña, te quiero"
La esposa del presidente reaparece en un acto socialista casi dos años después y recibe una encendida declaración pública cuando afronta un juicio con jurado por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa Begoña Gómez
Sólo faltaban los bombones y quizás un rinconcito más íntimo. Pedro Sánchez ha convertido este sábado durante unos minutos el mitin socialista de Fuenlabrada en un improvisado San Valentín. Recién proclamado por unanimidad candidato del PSOE a las elecciones del 29N, el presidente tenía una dedicatoria reservada para Begoña Gómez, sentada en primera fila.
"Quería darte las gracias por ser mi esposa, por ser la madre de mis hijas y por ser mi mujer", ha arrancado Sánchez ante unos 3.000 militantes y simpatizantes. El Osito Amoroso que el presidente lleva dentro había vuelto. Y todavía quedaba almíbar para dar y regalar.
"Nos han intentado quebrar de todas las maneras y han logrado justo lo contrario. Hoy estamos más unidos y somos más fuertes que nunca. Así que, que lo escuchen alto y claro, te quiero", ha proclamado. Begoña ha subido entonces al escenario y ambos se han fundido en un abrazo entre aplausos. La imagen ya es para la posteridad.
La escena tampoco era políticamente inocua. Gómez regresaba a un acto del PSOE casi dos años después de su última aparición, en el Congreso Federal de Sevilla de diciembre de 2024. Y lo hacía después de que el juez Juan Carlos Peinado haya abierto juicio oral contra ella ante un jurado popular por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación.
La militancia se encargó de que se sintiera arropada. "Buenos días, Begoña, estás en tu casa", le dijo Óscar López. La líder de Juventudes Socialistas, Aránzazu Figueroa, tampoco dejó pasar la ocasión: "Cómo me alegro, Pedro, de que hoy estés acompañado por Begoña aquí".
La pastelosa primera carta a la ciudadanía
No es, sin embargo, la primera vez que Sánchez saca su faceta más sentimental cuando los problemas judiciales llaman a la puerta de su esposa. En abril de 2024, tras conocerse la apertura de diligencias contra Gómez, sorprendió al país con una "carta a la ciudadanía" y se tomó cinco días para decidir si continuaba en La Moncloa.
"Por muy alto que sea, no hay honor que justifique el sufrimiento injusto de las personas que uno más quiere y respeta", explicó al anunciar finalmente que se quedaba. Aquella misma noche contó en TVE que había escrito la carta a solas y que Begoña, tras leerla ya publicada, fue una de las primeras personas que le pidió que no dimitiera.
Dos años y medio después, Sánchez vuelve a mezclar deliberadamente lo personal y lo político. Esta vez no ha necesitado cinco días, una carta ni encerrarse a reflexionar. Le han bastado un escenario, 3.000 socialistas y dos palabras: "Te quiero". Feliz San Valentín.