El mensaje de Irene Montero sobre Vito Quiles con el que vuelve a señalar a Ayuso
La eurodiputada de Podemos difundió un vídeo sobre el comunicador y la actuación policial en los campus, en plena tensión por las protestas educativas y sus reproches a la presidenta madrileña.
Irene Montero y Vito Quiles
Irene Montero ha vuelto a convertir una actuación policial en munición política. La eurodiputada de Podemos publicó en X un vídeo que contrapone imágenes de agentes junto a Vito Quiles con escenas de cargas policiales en protestas educativas. "Si eres Vito Quiles, caricias y amabilidad; si eres profe o estudiante, ya sabemos lo que hay con la Policía", afirma.
El mensaje apunta a denunciar un trato desigual y vuelve a colocar a Isabel Díaz Ayuso en el centro de sus reproches. Pero la comparación llega sin explicar que las imágenes corresponden a incidentes distintos, en dos campus diferentes y con cuerpos policiales distintos. Esa omisión no es menor: cambia el sentido de la denuncia.
Quiles tampoco pudo entrar en la UAB
El día anterior a la publicación del vídeo, los Mossos d'Esquadra impidieron a Quiles acceder a la Universitat Autònoma de Barcelona. El rectorado no había autorizado el acto que pretendía celebrar y los agentes establecieron un dispositivo para evitar su entrada.
La protesta contra el comunicador terminó con lanzamiento de objetos y cargas policiales. Quiles no llegó a celebrar el acto en el campus y acabó desplazándose a las inmediaciones de un centro comercial en Sabadell. Un episodio difícil de encajar en el retrato simple que ofrece Montero de una Policía que protege al comunicador mientras arremete contra quienes protestan.
La Complutense y la acusación contra Ayuso
La eurodiputada mezcla esas imágenes con la intervención de la Policía Nacional en la Complutense durante la huelga de la educación pública en Madrid, el pasado 14 de octubre. Hubo cinco detenidos, un agente herido y manifestantes que también denunciaron lesiones. La Delegación del Gobierno abrió una investigación sobre la actuación policial. Son hechos que exigen explicaciones y una revisión rigurosa.
Montero ya había cargado entonces contra Ayuso, a quien acusó de ignorar las reivindicaciones de los docentes y de responder con "palos cuanto más duros mejor". Ahora recupera aquel conflicto para reforzar su denuncia, aunque su vídeo no aporta datos que demuestren que los dos episodios respondan al mismo criterio policial ni que la actuación en la Complutense pruebe el supuesto trato de favor a Quiles.
La crítica a cualquier exceso policial es legítima. Lo que hace Montero es más sencillo y más útil para su relato: recorta dos escenas, borra sus diferencias y las presenta como prueba concluyente de un doble rasero. Pero en Barcelona los Mossos bloquearon la entrada de Quiles, mientras que en Madrid la actuación de la Policía Nacional está bajo investigación. La realidad, otra vez, resulta menos cómoda para la consigna.
Con su mensaje, Montero vuelve a señalar a Ayuso y a presentar a la Policía como represora cuando actúa contra las protestas educativas, pero complaciente cuando el protagonista es Quiles. La contundencia de la acusación contrasta con la falta de contexto del vídeo. Y esa distancia entre lo que denuncia y lo que muestran los hechos es precisamente lo que la publicación deja sin explicar.