Ayuso sacude a la izquierda: "Les importa una Mínguez la vivienda, no me van a amedrentar"
La presidenta madrileña carga contra el PSOE por la polémica del piso de Mar Espinar, defiende la legitimidad democrática del presidente argentino y responde a Más Madrid: "No me voy a callar".
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha protagonizado este jueves una contundente sesión de control en la Asamblea de Madrid, donde ha respondido a las críticas del PSOE y Más Madrid con una sucesión de reproches sobre la vivienda, las protestas contra su Gobierno y el presidente argentino, Javier Milei. La dirigente popular ha dejado además una advertencia a la oposición: "No me voy a amedrentar con sus amenazas".
Uno de los momentos más tensos se ha producido durante su enfrentamiento con la portavoz socialista, Mar Espinar, después de que saliera a la luz una información sobre la vivienda en la que reside. Según los datos publicados por El Debate y recogidos en las declaraciones facilitadas, Espinar vive en un inmueble de titularidad pública vinculado a la Universidad Rey Juan Carlos, cuyo uso estaría reservado a empleados de la institución.
Ayuso ha aprovechado la polémica para cuestionar directamente a la portavoz del PSOE y defender que los recursos de las universidades públicas no deben utilizarse para favorecer a personas próximas a sus responsables.
"Una de mis prioridades es que nadie se lucre de la universidad, por ejemplo, la pública para recibir casas a precios específicos para amigos o, por ejemplo, cátedras universitarias por parte de personas que jamás han estudiado en la pública, como yo sí he hecho", ha afirmado.
La presidenta madrileña ha recurrido también a la ironía para referirse a la información conocida este jueves. "Esta mañana cuando he visto el titular en la prensa acerca de cómo usted vive en un piso a un precio de amigo por tener una relación cercana a la universidad pública de la que usted se está lucrando, he dicho: 'Menuda bronca me va a caer en la Asamblea'. Y ahí la tenemos", ha señalado.
De esta manera, Ayuso ha situado la polémica sobre la vivienda de Espinar en el centro de su respuesta parlamentaria. Las afirmaciones de la presidenta constituyen acusaciones políticas basadas en la información publicada y no acreditan por sí mismas que la portavoz socialista haya cometido alguna irregularidad.
El enfrentamiento con el PSOE ha continuado cuando Ayuso ha rechazado las críticas sobre sus relaciones con otros dirigentes políticos. "No vamos a admitir lecciones de con quién se puede pactar, con quién uno se puede reunir, por parte del partido del amor, del amor de pago, que es su partido, el de pago. Tienen un mal perder", ha espetado desde la tribuna.
La presidenta también ha recurrido a Venezuela para cuestionar las actuaciones de los socialistas, estableciendo una comparación con Nicolás Maduro. "Podrán llamar a la revolución y manipular lo que ustedes quieran, pero si bailan como Maduro, manipulan los censos como Maduro, besan como Maduro y, desde luego, pretenden eliminar jueces como Maduro, pues oiga, si camina, grazna y tiene plumas de pato, ¿qué es? Ustedes", ha manifestado.
Su intervención ha incluido otra frase dirigida a la bancada socialista: "Ser socialista es tener poco y dar mucha, mucha vergüenza".
Ayuso también ha salido en defensa del presidente argentino, Javier Milei, tras las críticas de la izquierda por el encuentro que ambos mantuvieron este miércoles para abordar la situación política actual y las posibles consecuencias de la conocida como Ley de Nietos en las próximas elecciones generales españolas.
La dirigente madrileña ha recordado que Milei llegó a la Presidencia de Argentina mediante una victoria electoral y ha aprovechado esa circunstancia para lanzar un reproche a los socios políticos de la izquierda española.
"El señor Milei no ha salido de una herriko taberna o de una casa ocupa, como sus socios. El señor Milei ha salido de las urnas, de la voluntad del pueblo de Argentina. Respétenlo", ha declarado.
Ayuso ha continuado su intervención acusando a sus adversarios de no respetar los resultados democráticos. "Pero es que esto es lo que ocurre, que los que acosan, queman calles, no pueden respetar nada", ha añadido.
La sesión parlamentaria también ha estado marcada por su enfrentamiento con Más Madrid, al que la presidenta ha acusado de lanzar amenazas relacionadas con las movilizaciones que se están produciendo en las calles.
"Otra vez me está amenazando cuando me vuelve a decir que me lo voy a encontrar en la calle", ha reprochado a la formación de izquierdas, antes de referirse a las medidas de seguridad que asegura necesitar desde hace semanas.
"¿Qué me está diciendo, que voy a tener que estar siendo escoltada por la UIP como me está ocurriendo todos los días desde hace semanas?", ha preguntado Ayuso, que inmediatamente ha dejado clara su intención de mantener su actividad política pese a las situaciones de tensión que denuncia.
"Me da igual porque no me voy a callar, voy a seguir defendiendo a los madrileños y a España", ha asegurado, recordando que el Partido Popular obtuvo una mayoría absoluta para desarrollar su programa de Gobierno en la Comunidad de Madrid.
La presidenta ha defendido que ese respaldo electoral legitima su proyecto político y ha acusado a la oposición de no respetar la voluntad de los votantes. "Aunque democráticamente ustedes no respeten nada, somos todavía una democracia liberal y, por tanto, estos escaños que están aquí refuerzan un gobierno que está trabajando", ha manifestado.
Ayuso también ha cuestionado el comportamiento de determinados participantes en las protestas contra su Ejecutivo, diferenciando entre las reivindicaciones laborales de los profesores y la actuación de quienes considera activistas políticos.
"Yo no me voy a amedrentar con sus amenazas, me da igual, con sus pancartas, con sus insultos, porque por cada profesor que está reclamando sus derechos hay nueve activistas que van con linternas, pancartas y de manera fascista", ha afirmado.