Podemos se desintegra en Aragón: dimite su cúpula entre acusaciones de injerencias a las puertas del 29N
Ricard Mitjana y parte de su equipo abandonan la dirección autonómica por sus enfrentamientos con la Ejecutiva nacional y las discrepancias sobre las primarias.

Podemos
Podemos afronta una nueva crisis interna en Aragón a poco más de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre. La dirección autonómica del partido, encabezada por Ricard Mitjana, ha presentado su dimisión tras una serie de enfrentamientos con la cúpula nacional de la formación morada, en un momento marcado por las dificultades para alcanzar acuerdos de unidad entre los partidos de izquierda.
La renuncia afecta a Mitjana y a parte de su equipo, que habían asumido las riendas de Podemos Aragón hace menos de dos años. Su salida vuelve a abrir un vacío en la estructura territorial del partido y deja pendiente la reorganización de su dirección.
El origen de las discrepancias se encuentra, entre otras cuestiones, en el proceso de primarias para elegir la candidatura al Ayuntamiento de Zaragoza. Mitjana ya había denunciado semanas atrás lo que consideraba "injerencias" de la Ejecutiva nacional, después de que esta se posicionara a favor de María Goikoetxea.
Las diferencias también alcanzaron las negociaciones relacionadas con la coalición Frente Amplio, otro de los asuntos que ha generado tensiones entre los responsables autonómicos y la dirección estatal.
La dimisión supone el final de una etapa iniciada con la constitución de un "equipo técnico", que posteriormente fue ratificado como dirección autonómica. Aquel grupo había asumido la tarea de reorganizar Podemos Aragón, una labor que ahora queda interrumpida por la salida de sus principales responsables.
El conflicto interno coincide con el fracaso de las conversaciones para integrar a Podemos en el Frente Amplio aragonés de cara al 29N. La formación concurrirá por separado después de que no prosperara el acuerdo para presentar una candidatura conjunta, pese a que más del 80% de sus bases habían respaldado continuar las negociaciones.
La crisis llega, además, después de que Podemos perdiera su representación en las Cortes de Aragón en las elecciones autonómicas del pasado 8 de febrero. A la ausencia de diputados autonómicos se suma ahora la dimisión de sus responsables territoriales, en vísperas de una nueva cita con las urnas.