Abascal, acosado en Menorca: radicales golpean su furgoneta tras un mitin de Vox
La visita del líder de Vox a Mahón termina entre empujones, gritos y cargas policiales. Cientos de manifestantes bloquearon los accesos al acto y algunos increparon al dirigente cuando abandonaba la plaza.

Nuevo boicot a Vox a nombre del "antifascismo"
Santiago Abascal volvió a encontrarse con una protesta que acabó en incidentes. Esta vez ocurrió en Mahón, Menorca, donde cientos de manifestantes contrarios a Vox rodearon los accesos al lugar de su mitin y algunos llegaron a golpear la furgoneta en la que viajaba el dirigente. La formación denunció un nuevo intento de boicot y publicó imágenes de lo sucedido.
La tensión comenzó antes de que Abascal terminara su intervención en la plaza de la Conquista. Entre 200 y 400 personas, según las distintas fuentes, acudieron a una concentración convocada por el sindicato CGT y colectivos locales bajo el lema "Fuera fascistas de nuestros barrios".
Los manifestantes partieron del parque Rochina y avanzaron hacia el centro, superando varios controles policiales. Aunque no consiguieron interrumpir el mitin, sí llegaron a bloquear algunos accesos a la plaza. Los agentes mantuvieron una vía de salida para los asistentes, según la información publicada por medios menorquines.
El momento más delicado llegó al finalizar el acto. Mientras simpatizantes de Vox y manifestantes intercambiaban gritos, la Policía Nacional intervino para despejar la zona. Hubo cargas policiales y lanzamiento de objetos, según las crónicas de los periodistas presentes.
Vox difundió entonces un vídeo en el que se observa a varias personas increpando a Abascal desde el exterior del vehículo y golpeando sus ventanillas. El partido sostiene que unos 300 radicales cargaron contra la furgoneta, aunque esa cifra no equivale a un recuento independiente de quienes participaron en el incidente.
El líder de Vox aprovechó su discurso para responsabilizar políticamente a Pedro Sánchez de las protestas. "Su violencia, sus amenazas y sus coacciones son la impotencia de quienes son menos que nosotros", afirmó ante sus seguidores. Se trata de una acusación política: no hay pruebas aportadas que acrediten una intervención del Gobierno en los altercados.