Óscar Puente niega que le hayan pedido dimitir: "Todo lo contrario, he recibido cariño"
El ministro de Transportes asegura que ningún miembro del Gobierno ha reclamado su salida y anuncia un plan extraordinario de seguridad ferroviaria que contempla reducir frecuencias y reforzar los controles humanos.

Óscar Puente en el Consejo de ministros
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha descartado este martes que alguno de sus compañeros de Gobierno haya solicitado su dimisión durante la reunión del Consejo de Ministros, pese a la crisis ferroviaria abierta tras los accidentes de Urda y Adamuz. Lejos de reconocer presiones internas para abandonar el cargo, el ministro ha asegurado que ha recibido numerosas muestras de apoyo y afecto.
"Peticiones de dimisión. Nadie me lo ha trasladado. No desvelo nada del Consejo de Ministros. Porque no ha sucedido. Todo lo contrario. Ha habido muchas muestras de cariño", ha afirmado Puente al ser preguntado expresamente por si los ministros de Sumar habían reclamado su salida del Ejecutivo.
Sus declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para el Ministerio de Transportes, con la seguridad de la red ferroviaria bajo escrutinio tras las dos tragedias. Sin embargo, Puente ha insistido en que no se ha producido ninguna petición de dimisión dentro del Consejo de Ministros.
El titular de Transportes también ha reconocido la necesidad de introducir cambios en el funcionamiento del sistema ferroviario español. "Los terribles accidentes nos demuestran la imperiosa necesidad de mejorar el sistema ferroviario", ha señalado durante su comparecencia.
En este contexto, ha anunciado un plan extraordinario articulado en tres ejes: innovación tecnológica, seguridad y refuerzo de los recursos humanos, con el objetivo de introducir nuevas medidas de control en la circulación ferroviaria.
Una de las principales novedades afectará directamente a los pasajeros. Puente ha explicado que el Gobierno pretende reducir las frecuencias de determinados servicios para recuperar la operativa con mayores garantías de fiabilidad, aunque eso suponga una menor oferta de horarios.
"La mejor manera de arrancar es bajando la frecuencia", ha defendido el ministro, al considerar que una mayor circulación de trenes también puede incrementar las incidencias y sus consecuencias sobre los viajeros.
Entre las actuaciones anunciadas figura además la finalización de la implantación del sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario ERTMS en la línea Madrid-Sevilla, junto con una reducción de las frecuencias que operan en ese corredor.
Puente también ha anunciado modificaciones en los protocolos de seguridad. Según ha explicado, determinadas decisiones operativas deberán contar con la supervisión y confirmación de un segundo controlador humano. El Gobierno pretende igualmente incorporar procedimientos utilizados en la aviación, incluidos sistemas destinados a evitar que los equipajes golpeen a los pasajeros en caso de accidente.
Por otro lado, el ministro ha tenido que matizar sus anteriores declaraciones sobre la posible interrupción de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona durante las obras de renovación. Puente ha reconocido que no se explicó correctamente y ha aclarado que todavía no existe ninguna decisión definitiva sobre un eventual corte del servicio.
"¿Compensa tener la línea cortada?", se ha preguntado, mientras defendía la necesidad de compatibilizar los trabajos de mejora con el derecho a la movilidad de los ciudadanos. También ha asegurado comprender la posición del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, sobre esta cuestión.
La comparecencia deja así sobre la mesa nuevas medidas de seguridad, menos frecuencias ferroviarias y actuaciones pendientes en la red de alta velocidad, mientras Puente mantiene que, dentro del Ejecutivo, las peticiones de dimisión no han existido y lo que ha recibido han sido muestras de cariño.
La negativa del ministro a abandonar el cargo contrasta con las reclamaciones públicas de dimisión formuladas por distintos partidos y sindicatos. Además, esta tarde deberá comparecer ante la Diputación Permanente del Congreso para dar explicaciones por el accidente de Urda, que ha dejado 69 fallecidos