Zapatero recurre en apelación y reconoce que no conserva ningún justificante de las joyas
La defensa del expresidente insiste en que las piezas fueron un regalo personal del rey de Arabia Saudí y solicita que se investigue su procedencia pese a no disponer de recibos, certificados ni documentación que acredite la entrega.

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero EUROPA PRESS 22/5/2026
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha presentado, a través de su defensa, un recurso de apelación ante la Audiencia Nacional contra la decisión del juez José Luis Calama de rechazar una comisión rogatoria a Arabia Saudí para esclarecer el origen de las joyas localizadas en una caja fuerte de su despacho. En el escrito, su abogado reconoce que Zapatero no conserva ningún justificante ni documentación relacionada con las piezas, valoradas en más de un millón de euros.
Según el recurso, el expresidente "no conserva en su poder ningún elemento periférico del propio regalo", tampoco dispone de un recibí o resguardo que acredite su entrega y ni siquiera mantiene los estuches originales o certificados relativos a las joyas.
La defensa considera que esta ausencia de documentación no resulta extraña por las circunstancias en las que supuestamente se produjo el obsequio y por el tiempo transcurrido desde entonces. En concreto, sostiene que han pasado diecinueve años desde que Zapatero recibió las piezas.
El expresidente mantiene que los tres juegos de joyas fueron un regalo personal del entonces rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, fallecido en 2015. Según su versión, el monarca saudí se los entregó en junio de 2007 en la vivienda familiar del Palacio de la Moncloa.
Zapatero asegura que posteriormente guardó las piezas junto a otras joyas familiares y regalos de amigos, sin utilizarlas y sin tener conciencia de su valor económico.
En su recurso, el abogado sostiene que no resulta razonable exigir un comprobante de aquella entrega. Argumenta que ni el monarca saudí ni el entonces presidente del Gobierno extendieron documento alguno porque semejante actuación habría sido "extravagante" en el contexto de un regalo personal entre ambas personalidades.
La apelación responde a la negativa del juez Calama a solicitar información a las autoridades saudíes. El magistrado consideró que la petición carecía, por el momento, de elementos objetivos mínimos que justificaran su utilidad, necesidad y pertinencia. Asimismo, recordó que el propio Zapatero dispone de medios directos para tratar de corroborar su explicación.
Frente a esta decisión, la defensa insiste en que la cooperación judicial con Arabia Saudí constituye la vía más adecuada para confirmar la procedencia de las piezas. Su abogado confía en que los archivos de la Casa Real saudí puedan contener información sobre el supuesto obsequio.
El escrito también cuestiona que se exija al expresidente conservar documentación relativa a un regalo recibido hace casi dos décadas. Su letrado subraya que no existe ninguna disposición legal que obligue a guardar certificados, estuches o justificantes de los obsequios personales, independientemente de quién los haya entregado.
España
Los tres juegos de joyas de Zapatero fueron "fabricados simultáneamente"
Patricia Rodríguez Corchado
La controversia sobre la procedencia de las joyas se produce mientras la investigación judicial trata de determinar quién fabricó las piezas. El juez Calama ha solicitado a los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que sigan el rastro de una marca grabada en algunas de ellas, concretamente una letra "T" que aparece en los lotes de mayor valor.
Esta diligencia se conoce después de que la joyería Yanes emitiera un segundo informe pericial que sitúa el valor de las joyas en 1.023.320 euros, frente a los 1,3 millones de euros calculados anteriormente por Ansorena.
Mientras los investigadores buscan identificar al fabricante mediante esa marca, Zapatero mantiene su versión sobre el regalo del rey saudí y solicita que la Audiencia Nacional permita acudir a las autoridades de Arabia Saudí para intentar corroborarla.