Incomprensible plantón al Senado
El presidente de Cataluña, Pere Aragonès, llega al Senado.
Aragonés, llegó, lanzó su mensaje desafiante y, sin mediar media palabra más, se marchó seguido de todos sus senadores y séquito. Peor, fue lo de Sánchez y sus ministros que ni siquiera se acercaron a la cámara alta. El respeto institucional es consustancial con las reglas democráticas. Este país no se merece ni despedidas a la francesa ni plantones. Luego lamentaran que los políticos se han convertido en un problema para los españoles.
A.M. BEAUMONT