ENFOQUES DEL DIRECTOR
El escándalo que se esconde tras la alto cargo de Moncloa que trabaja para Begoña Gómez

La mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, durante la Comisión de Investigación en la Asamblea de Madrid
Sánchez dice que su esposa es una mujer trabajadora honesta y honrada. Puede ser, aunque hay muchos motivos para dudarlo. De momento sabemos que Cristina Álvarez, una alto cargo de La Moncloa, hacía gestiones y trabajaba para Begoña Gómez. Así lo demuestran varios mensajes de WhatsApp y de correo que envió ella en nombre de la mujer del presidente del Gobierno en los que llegó incluso a pedir dinero para que una empresa como 'Reale Seguros' pusiera dinero en el máster que supuestamente impartía Gómez en la Universidad Complutense.
Pues bien, Álvarez no es alguien que pasaba por allí sino que es amiga personal de Begoña Gómez. Trabajaron juntas unos años en una empresa de marketing llamada 'Inmark' donde Gómez era la jefa de Álvarez además de amiga personal.
La esposa del presidente aprovechó el momento en el que su marido logró la presidencia del Gobierno en 2018 para ‘fichar’ a su antigua compañera para La Moncloa a razón de 100.000 euros al año, con el cargo oficial de directora de Programas de la Secretaría General de Presidencia. Sin embargo el propósito real, según vemos, era trabajar como asistente personal de la esposa de Sánchez.
Es decir, Begoña ficha a su amiga Cristina para que trabaje para ella, pero le pone un "carguito" oficial con el objeto de que su generoso sueldo se lo paguemos entre todos en vez de pagarle ella misma. Un escándalo tremendo. Esta próxima semana, Cristina Álvarez está citada por el PP en la comisión de investigación del Senado. Veremos cómo explica qué hacía trabajando para los negocios privados de Begoña Gómez cuando en realidad debía trabajar para el Gobierno.
No va a ser una comparecencia fácil, eso desde luego. Esperemos que sea clarificadora y nos cuente quién la contrató, para qué en concreto y cómo desarrollaba su trabajo. Lo que está claro es que cada vez que conocemos algún nuevo detalle del caso Begoña más motivos hay para pensar que queda mucha tela que cortar y que a Pedro Sánchez se le va a hacer muy largo.