EDITORIAL
Sánchez tira de Franco para tapar la corrupción: 100 actos para celebrar medio siglo de su fallecimiento
Cualquiera que cuestione la conveniencia de ese centenar de actos será tratado como un peligroso fascista admirador de Franco. Para eso lo hace

Pedro Sánchez preside un acto de homenaje a víctimas de Franco
"Ha enloquecido", señaló la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sobre Pedro Sánchez tras conocer que éste había anunciado un centenar de actos para celebrar el 50 aniversario del fallecimiento del dictador, además de un día que lo conmemore. Una exageración propia de alguien que, efectivamente, ha enloquecido en su huida hacia adelante y está además enfermo de odio. Pretende desviar la atención tirando del 'francomodín' como ha hecho desde que llegó a La Moncloa.
Medio siglo después de la desaparición del dictador, Sánchez insiste en la misma estrategia de reabrir heridas, levantar muros y dividir a los españoles. Se alimenta del odio y solo con él logró juntar la mayoría parlamentaria suficiente para ser investido en 2023. Cualquiera que cuestione la conveniencia de ese centenar de actos será tratado como un peligroso fascista admirador de Franco. Para eso lo hace. Hay que esperar que Vox no pique el anzuelo. Es lo que espera Pedro Sánchez para volver a meter miedo con el auge de la extrema derecha.
Lo mejor, lo más inteligente y lo más útil es ignorar al presidente y su centenar de celebraciones por la muerte del Caudillo y fijarnos en lo que hoy nos ocupa y él pretende que no lo haga: la corrupción moral del Gobierno y del PSOE y sus casos de corrupción económica que investigan los jueces, incluidos los que afectan a la familia del propio Sánchez. El socialista vive del odio. Es su única receta. Y pretende esconder tras el odio toda su podredumbre moral, sus pactos de la vergüenza, su amnistía inconstitucional, sus componendas con los separatistas y los proetarras.
El tipo que pacta con Bildu, porque hay que pasar página de ETA y no se puede mirar atrás, nos dice que hay que celebrar la muerte de un dictador hace medio siglo. El chiste se cuenta solo. Efectivamente, Pedro Sánchez ha enloquecido y es esa locura quiere embarcar a todos los españoles.