Sánchez tomó su fusil y abatió a Pallete

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Pedro Sánchez necesitaba demostrar que de verdad manda. Carles Puigdemont lo está dejando con imagen de títere y debía dar un golpe de fuerza. Un buen manotazo en la mesa. Hizo citar el viernes en La Moncloa a José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, y su responsable económico, Manuel de la Rocha, le comunicó que su tiempo había terminado. Antes el mandamás socialista había telefoneado a Isidro Fainé, de La Caixa, vicepresidente de Telefónica, para contar con su apoyo, lo que obtuvo. Así lo ha contado con todo lujo de detalle el magnífico periodista económico Carlos Segovia.
El sustituto elegido para la joya de la corona empresarial española, Marc Murtra, es un “hombre de la casa”. Muy cercano al PSC y a Salvador Illa. El hasta ahora presidente de Indra fue, además, el jefe de gabinete del ministro socialista de Industria Joan Clos en tiempos de Zapatero. Sánchez ha tomado el control de Telefónica, una sociedad valorada en 22.000 millones.
Pedro Sánchez podrá gustar más o menos. Pero, incluso, siendo seguramente el gobernante con mayor debilidad parlamentaria que ha llegado a la Presidencia, no renuncia tomar decisiones que hasta presidentes con mayorías absolutas no han osado tomar. Los dirigentes de izquierda no buscan hacerse perdonar la vida cada día por sus oponentes. No son como muchos populares que viven pendientes de periodistas “progresistas” que les digan que no parecen de derechas. Saben que si llegan al poder deben mantenerlo a toda costa. Y lo hacen. Telefónica, con su poder de arrastre, es ya otra muesca en el revólver de Sánchez.
A.M.BEAUMONT