EDITORIAL
El caso Koldo se extiende: el juez investiga ya al Gobierno en la trama
el juez Leopoldo Puente quiere conocer todas las conversaciones de WhatsApp que mantuvieron Víctor Aldama y Koldo García con el ministro Ángel Víctor Torres y con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, comparece ante la Comisión de Investigación sobre el ‘caso Koldo.
El magistrado del Tribunal Supremo que instruye el ‘caso Koldo’ ha dado un salto cualitativo muy importante en su último auto al incluir en su investigación a un ministro del Gobierno y a un alto cargo del PSOE. Más allá de volver a citar a José Luis Ábalos el próximo día 18 de urgir a la UCO para que investigue el patrimonio del exministro de y de su hijo, el juez Leopoldo Puente quiere conocer todas las conversaciones de WhatsApp que mantuvieron Víctor Aldama y Koldo García con el ministro Ángel Víctor Torres y con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.
Algunas de esas conversaciones ya se conocen y resultan muy comprometedoras para Torres. En concreto, se han publicado mensajes entre el ministro y Koldo García en las que el Ángel Víctor Torres se desvive por pagar cuanto antes las mascarillas a la empresa de Aldama, hasta el punto de que cuando ese pago se lleva a cabo confiesa que va a dormir más tranquilo. Pero es probable que haya más mensajes y eso es lo que quiere saber el juez.
Con estos antecedentes no resulta demasiado aventurado pensar en una futura citación como investigado al ministro e incluso también al número 3 del PSOE. Hay que recordar que Aldama afirmó ante el juez que pagó 50.000 euros de mordida a Torres por sus desvelos y 15.000 a Santos Cerdán. Afirmaciones a las que, a la vista de los hechos, el juez parece dar verosimilitud, hasta el punto de investigar al ministro y al dirigente socialista.
A estas alturas de la película parece absurda e insuficiente la estrategia del Gobierno de descalificar a Aldama como único argumento para negar sus acusaciones. El juez y la UCO siguen las pistas señaladas por el comisionista y llamarle delincuente no va a cambiar el rumbo de la investigación. Este caso de corrupción se extiende como una mancha de aceite que lentamente va creciendo y empieza a manchar ya al Gobierno y al PSOE.