EDITORIAL

El caso Koldo se extiende: el juez investiga ya al Gobierno en la trama

el juez Leopoldo Puente quiere conocer todas las conversaciones de WhatsApp que mantuvieron Víctor Aldama y Koldo García con el ministro Ángel Víctor Torres y con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, comparece ante la Comisión de Investigación sobre el ‘caso Koldo.Eduardo Parra / Europa Press

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El magistrado del Tribunal Supremo que instruye el ‘caso Koldo’ ha dado un salto cualitativo muy importante en su último auto al incluir en su investigación a un ministro del Gobierno y a un alto cargo del PSOE. Más allá de volver a citar a José Luis Ábalos el próximo día 18 de urgir a la UCO para que investigue el patrimonio del exministro de y de su hijo, el juez Leopoldo Puente quiere conocer todas las conversaciones de WhatsApp que mantuvieron Víctor Aldama y Koldo García con el ministro Ángel Víctor Torres y con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.

Algunas de esas conversaciones ya se conocen y resultan muy comprometedoras para Torres. En concreto, se han publicado mensajes entre el ministro y Koldo García en las que el Ángel Víctor Torres se desvive por pagar cuanto antes las mascarillas a la empresa de Aldama, hasta el punto de que cuando ese pago se lleva a cabo confiesa que va a dormir más tranquilo. Pero es probable que haya más mensajes y eso es lo que quiere saber el juez.

Con estos antecedentes no resulta demasiado aventurado pensar en una futura citación como investigado al ministro e incluso también al número 3 del PSOE. Hay que recordar que Aldama afirmó ante el juez que pagó 50.000 euros de mordida a Torres por sus desvelos y 15.000 a Santos Cerdán. Afirmaciones a las que, a la vista de los hechos, el juez parece dar verosimilitud, hasta el punto de investigar al ministro y al dirigente socialista.

A estas alturas de la película parece absurda e insuficiente la estrategia del Gobierno de descalificar a Aldama como único argumento para negar sus acusaciones. El juez y la UCO siguen las pistas señaladas por el comisionista y llamarle delincuente no va a cambiar el rumbo de la investigación. Este caso de corrupción se extiende como una mancha de aceite que lentamente va creciendo y empieza a manchar ya al Gobierno y al PSOE.