EDITORIAL
Saltarse la Constitución “dentro de la Constitución” o cómo ceder a Cataluña la inmigración
Si Pedro Sánchez fue capaz de comprar su investidura a Puigdemont con una ley de amnistía plenamente inconstitucional -el mayor acto de corrupción política de la democracia- ¿por qué no va a hacer lo mismo con la competencia en inmigración?
(Foto de ARCHIVO) Archivo - Reunión entre Santos Cerdán y Puigdemont JUNTS - ARCHIVO 16/3/2024
El PSOE y Junts han alcanzado un acuerdo sobre inmigración que se va a anunciar en las próximas horas y que contempla la “delegación” -así lo llaman- de esta competencia a la Generalitat de Cataluña “siempre dentro de la Constitución”, que es la coletilla que emplea el sanchismo para blanquear sus vergonzosas cesiones a los separatistas y convertir por arte de magia lo inconstitucional en constitucional. Y si hace falta siempre le queda el comodín de Conde-Pumpido dispuesto a salvar a Sánchez por 7-5, ya lo sabemos.
Es la manera que tiene Pedro Sánchez de saltarse la Constitución y moldearla según sus necesidades personales, de reformarla por la puerta de atrás, al fin y al cabo. Así lo hizo con la ley de amnistía que le valió para comprar su investidura al prófugo Carles Puigdemont tras negociar con él en el extranjero.
Si fue capaz de eso, el mayor acto de corrupción política de la democracia, ¿por qué no va a hacer lo mismo con la competencia en inmigración? El hecho de que la Constitución la enmarque dentro de las competencias exclusivas del Estado no va a frenar a Sánchez. En realidad, nada le frena. Solo los jueces y un poco alguna prensa crítica. Por eso quiere acabar con la credibilidad y el prestigio de ambos.
Sánchez sabe que, como ocurre con la amnistía, la cesión de la inmigración a Cataluña es inconstitucional. Por eso la va a presentarla como una proposición de ley que a diferencia del proyecto de ley no requiere de un informe previo del Consejo de Estado.
Sánchez sabe que, como ocurre con la amnistía, la cesión de la inmigración a Cataluña es inconstitucional. Por eso la va a presentarla como una proposición de ley que a diferencia del proyecto de ley no requiere de un informe previo del Consejo de Estado. Así evitan tener que pasar el mal trago de oponerse a un informe de pondría en evidencia con casi total seguridad la inconstitucionalidad de la medida.
Vamos a ver en qué se concreta la cesión, pero todo apunta a que va a ser una nueva humillación para España con la que Sánchez va a pagar unos meses más el alquiler de La Moncloa. Prepárense para algo incluso peor de lo que puedan imaginar. Nada bueno para nuestro país puede salir de este acuerdo impulsado por los enemigos de España y por un Gobierno necesitado como el comer de apoyos para sobrevivir.