ENFOQUES DEL DIRECTOR
Kit de supervivencia de 72 horas contra el sanchismo: lo imprescindible para aguantar a Pedro Sánchez tres días
Dicen que Ursula von der Leyen anda preocupada por la amenaza rusa, los desastres naturales y las crisis que acechan a Europa, y por eso ha propuesto un kit de supervivencia de 72 horas para que los ciudadanos de la UE estén preparados ante lo que venga. Pero aquí, en España, tenemos una emergencia mucho más inmediata: sobrevivir al sanchismo. Sí, amigos, tres días bajo el influjo de Pedro Sánchez y su "minoría absoluta" requieren algo más que agua, linternas y pilas. Así que aquí van unos consejos: qué incluir en un kit para aguantar a Pedro Sánchez durante 72 horas.
1. Tapones para los oídos (edición especial anti-complot)
No hay kit de supervivencia completo sin unos buenos tapones para aislarte del ruido ensordecedor de las teorías conspirativas que Sánchez y su coro de ministros repiten sin descanso. "¡Es un complot de jueces, periodistas y la derecha!", gritan, mientras el eco rebota desde La Moncloa hasta los platós de televisión afines. Con estos tapones, al menos, podrás fingir que vives en un país donde las investigaciones judiciales no son "ataques" y los más de cien batacazos en el Congreso son solo un mal sueño. Silencio, por favor, que el sanchismo es mucho más llevadero sin banda sonora.
2. Una linterna (para buscar los presupuestos perdidos)
La Constitución dice que el Gobierno debe presentar los presupuestos cada año, pero Sánchez parece haberlos extraviado en algún cajón de La Moncloa, entre pactos con Bildu y promesas incumplidas a los catalanes. Esta linterna no garantiza que los encuentres —al fin y al cabo, lleva más de un año esquivando esa "pérdida de tiempo"—, pero al menos te servirá para iluminar la oscuridad de un país atrapado en las cuentas prorrogadas de 2023. Si no hay luz al final del túnel, que al menos haya pilas.
3. Agua (con sabor a amnesia)
Tres litros por persona, recomienda Ursula, pero aquí necesitamos un agua especial: una que te haga olvidar las cesiones vergonzosas a los nacionalistas, la ley de amnistía y ese concierto económico para Cataluña que Sánchez vendió como un triunfo. Un sorbo y, ¡zas!, te borra de la memoria los días en que el PSOE era un partido moderado y no un apéndice de Sumar o Podemos. Hidratación y amnesia, la combinación perfecta para soportar otros tres días de este circo.
4. Comida enlatada (etiquetada "principios socialistas")
En este kit no pueden faltar latas de principios socialistas clásicos —esos de la igualdad, la transparencia y la coherencia— que el sanchismo dejó caducar hace años. No sabemos si aún son comestibles, pero abrir una lata de vez en cuando te recordará que hubo un tiempo en que el PSOE no pactaba con los herederos de ETA ni se inventaba víctimas para justificar sus tropiezos.
5. Un silbato (para pedir elecciones anticipadas)
En el kit de Von der Leyen, el silbato sirve para pedir ayuda. En el nuestro, es para gritarle al viento lo que Sánchez no quiere oír: "¡Convoca elecciones, por favor!". Tras más de cien derrotas en el Congreso y un Gobierno que confunde resistir con gobernar, este silbato es el último recurso para que alguien, en algún lugar, escuche el clamor de un país harto de malabares y excusas. Sopla fuerte, que igual se enteran hasta en Bruselas.
6. Una manta térmica (contra el frío de la soledad parlamentaria)
Sánchez anda solo, muy solo, con su "minoría absoluta" temblando en cada votación. Esta manta térmica no lo abrigará a él —que siga tiritando en La Moncloa—, pero sí a los ciudadanos que asistimos perplejos a un Ejecutivo que prefiere parapetarse tras la falta de apoyos antes que asumir sus obligaciones. Abrígate bien, que el invierno del sanchismo tiene pinta, por desgracia, de ser largo y gélido.
Bonus: Un diario (para anotar las derrotas)
No está en el kit oficial de la UE, pero aquí es esencial. Lleva la cuenta de las votaciones perdidas —ya van más de cien— y apunta las excusas creativas del día: "No hay apoyos", "Es una pérdida de tiempo", "La culpa es de la derecha". Cuando llegues a la derrota 150, igual te da para un best-seller: Crónicas de un Gobierno en caída libre. El peor gobierno de la democracia, por cierto.