Macarradas contra Ayuso, menosprecio a los madrileños

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso
¿Se imaginan lo que pasaría si un ministro vetase al lendakari vasco o al president de la Generalitat catalana en un acto público en sus Comunidades? No es fácil imaginárselo, porque bien sabemos que a ninguno de los miembros del Consejo de Ministros se le ocurriría hacer algo así. Sin embargo, si se trata de Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de Madrid, cualquier falta de respeto, toda macarrada, es asumible por parte del Gobierno.
Hacer de menos a la figura institucional más alta de los madrileños, al parecer, según la doctrina de La Moncloa, no es menospreciar a los ciudadanos de la autonomía que contiene a la capital de España, sino que entra dentro del natural rifirrafe político que interesa a la izquierda. Es inaudito. Se ha llegado a tal extremo que más que una obsesión (que existe) con la lideresa de Madrid es ya inquina contra los madrileños.
Ahora, la nueva disputa ha sido porque el Ministerio de Defensa, con Margarita Robles a la cabeza, no desea que Ayuso copresida una jura de bandera en Alcobendas. Pero no se queda ahí la cosa, tampoco quieren que el Ejercicio desfile, como viene haciéndolo tradicionalmente desde siempre, en la fiesta del Dos de Mayo. Se escudan en un argumento tan burdo como que no hay que mezclar una fiesta cívica con las Fuerzas Armadas.
¿Quiere esto decir que Pedro Sánchez está dispuesto a asumir el coste que le supondrá, por ejemplo, en Andalucía, que militares no escolten los pasos de Semana Santa? No. Allí van a seguir los legionarios al lado del Cristo de la Buena Muerte en las calles de Málaga. Pero, si de lo que hablamos es de atacar a Ayuso, para el sanchismo vale todo.
A.M. BEAUMONT