enfoques del director
María Jesús Montero, ¡dimisión ya! Populismo que retrata a la vicepresidenta incapaz de rectificar
María Jesús Montero no puede seguir ni un minuto más en su puesto de vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda. No es admisible que anteponga la denuncia de una mujer joven, como ella misma dice, a la presunción de inocencia. No se trata de un exceso verbal o un lapsus, sino de una reflexión, algo que tiene interiorizado, lo cual es aún más grave.
La presunción de inocencia es un pilar fundamental del Estado de Derecho, pero eso a Montero parece darle igual; probablemente ni lo comprenda. Y si lo entiende, peor aún. La maldad supera a la ignorancia, aunque ambas son inadmisibles en una vicepresidenta para un asunto tan elemental como este.
Montero es tan populista e irresponsable que ha conseguido lo impensable: unir a todas las asociaciones de jueces y fiscales, sin excepción. Todas, tanto las de izquierda como las conservadoras, han coincidido en emitir un comunicado en el que censuran sus palabras y exigen respeto al Estado de Derecho.
Su reacción ha sido casi más deplorable. En un tuit asegura que no permitirá al PP tergiversar sus palabras… Sí, al PP. En todo caso, habrían sido todos los jueces y fiscales quienes, según ella, malinterpretan lo que dijo. Es decir, además de irresponsable y/o ignorante, es orgullosa y altiva. No pide disculpas ni rectifica; se mantiene en sus trece.
En cualquier Gobierno normal de la Unión Europea, el presidente o primer ministro le habría pedido que abandonara el cargo antes de destituirla de forma fulminante. Aquí no esperen nada parecido, ni por lo más remoto. Si ella cae, el Gobierno entero podría tambalearse. Más débil que nunca, acorralado ya por la corrupción, la falta de apoyos, la soledad parlamentaria, la ausencia de presupuestos y la división interna por el gasto en Defensa, es posible que Sánchez no sobreviviera a la dimisión de una de sus vicepresidentas. Así que seguirá en su puesto, y encima satisfecha tras su disparate.
Y para concluir, permítanme que me acuerde de los andaluces. Sánchez la ha enviado allí para que haga oposición a Juanma Moreno como secretaria general del PSOE de Andalucía. ¿Qué culpa tienen ellos? No hay derecho. Aunque, bien mirado, esto es la garantía de que los socialistas no volverán a la Junta en las próximas elecciones.