editorial
Gran exclusiva de El Mundo... que ya dio ESdiario hace medio año: Sánchez apoyó a Ábalos por sus escándalos
En octubre de 2024, ESdiario publicó un mensaje de WhatsApp que Pedro Sánchez envió a José Luis Ábalos en noviembre de 2021, tras meses de silencio desde su cese como ministro

Mensaje de Pedro Sánchez a Ábalos publicado por ESdiario
En octubre de 2024, ESdiario publicó un mensaje de WhatsApp que Pedro Sánchez envió a José Luis Ábalos en noviembre de 2021, tras meses de silencio desde su cese como ministro. Este diario desveló entonces una comunicación que ponía en evidencia la relación entre ambos y la dinámica interna del PSOE. Ahora, El Mundo se atribuye la exclusiva de este mensaje, ignorando de forma injusta el trabajo previo de ESdiario. Más allá de esta controversia, los mensajes conocidos este domingo y lunes revelan aspectos inquietantes sobre el liderazgo de Sánchez y su entorno.
Las respuestas y reacciones de Sánchez a las afirmaciones de barones críticos como Javier Lambán, Guillermo Fernández Vara en el pasado y Emiliano García-Page demuestran que no tolera críticas ni disidencia interna. Su actitud frente a estos líderes autonómicos, que han cuestionado decisiones del Gobierno o la deriva del PSOE, refleja un estilo autoritario. Sánchez busca un partido monolítico, sin espacio para el debate, más cercano a un modelo norcoreano que a una formación democrática. Este comportamiento asfixia la pluralidad y proyecta un liderazgo obsesionado con el control.
Además, los mensajes evidencian una cercanía total con Ábalos, un cordón umbilical que nunca parece haberse roto del todo. Sánchez lo llama “amigo” y mantiene un tono de complicidad, incluso tras apartarlo del Gobierno. Esta relación plantea serias dudas: ¿es creíble que el presidente no estuviera al tanto de las presuntas irregularidades de su hombre de confianza, ahora bajo investigación judicial? La confianza ciega en Ábalos, unida a la intolerancia hacia la crítica, dibuja un Sánchez más preocupado por el control que por la transparencia.
ESdiario ya señaló hace medio año lo que hoy se presenta como novedad. Pero el fondo del asunto es más grave: un presidente que exige sumisión absoluta y mantiene lazos inquebrantables con figuras cuestionadas. Esto no solo cuestiona su liderazgo, sino la salud democrática del PSOE y del país.