El tronco del Gobierno

El 'tronco' José Luis Ábalos
Estamos asistiendo a la exhibición pública de las cloacas del partido socialista con la publicación de las conversaciones de whatsapp entre Pedro Sánchez y su íntimo amigo, antes y ahora, José Luis Ábalos. En principio lo que ha quedado claro es que la soberbia personalidad del presidente del gobierno, que todos intuíamos por sus declaraciones públicas, es una realidad ya que su comportamiento ha quedado reflejado de su puño y letra en las ya famosos mensajes con su íntimo amigo Ábalos.
El desprecio de Sánchez a sus compañeros socialistas llamándoles “Pájara” a la ministra Robles , “jodida” a Susana Díaz, “petardo” a Lambán, “dejara tocar los cojones” a Fernández Vara o “hipócrita” a Page, ponen de manifiesto el autoritarismo con el que gestiona su propio partido y el desprecio que tiene a cualquiera que ose tener una opinión diferente a la suya. Pero lo más grave, de los insultos por el momento, ha sido leer como el presidente del gobierno mantenía como socio a Pablo Iglesias pensando que es un “maltratador”.
Realmente estos insultos no dejan de ser más que una muestra de la complicada personalidad de Sánchez, pero lo más grave es que se va entreviendo una oscura trama de corrupción que alcanza a la propia Moncloa y al círculo político más cercano al propio Sánchez. Así pues la conversación sobre el rescate de la compañía Air Europa entre Ábalos y Sánchez a los pocos días de que los directivos de dicha empresa contactaran con Begoña Gómez va cerrando el círculo alrededor del despacho presidencial, máxime cuando dicha empresa financiaba los negocios de la mujer del presidente.
Por otra parte también hemos leído como se ablandó por parte de Ábalos las iniciales resistencias de Nadia Calviño al referido rescate de la compañía aérea, además como existía una íntima amistad entre María Jesús Montero y Ábalos. Por tanto existen indicios que reflejan las conversaciones intervenidas y propiciadas por el mismo Ábalos, que dicha operación de recate se fraguó por la red de intereses entre Begoña, Calviño y Montero, pero el “tronco” de la trama sin duda era Ábalos, el cual era “uña y carne” con Sánchez tal como ha descrito la relación el presidente de Castilla-La Mancha Page.
Toda trama tiene una cabeza, un tronco y unas ramas que posibilitan la consecución del objetivo corrupto, y a través de lo que está transcendiendo de la investigación que está llevando a cabo el Tribunal Supremo, está claro que el “tronco” era Ábalos, tal como lo describe la vicepresidenta Montero, colgados de las ramas estaban Koldo y Aldama y ya veremos si también el actual encargado de la organización y sucesor del “tronco” Ábalos en el partido, Santos Cerdán. Pero falta descubrir si las ramas de la trama se extendían también por el consejo de ministros y sobre todo quién era la cabeza, o el Señor X, que velaba y avalaba las actuaciones de la organización criminal investigada por la Justicia.
Desde luego lo importante está por venir y lo que se va sabiendo únicamente es la punta del iceberg de una actuación organizada corrupta, pero los Whatsapps entre el “tronco” y el “número uno” reflejan una intimidad que hace inverosímil que las andanzas de Ábalos fueran desconocidas en la Moncloa. Aún está por saberse porque fue cesado el ministro “tronco” y porque fue rehabilitado en las elecciones de julio de 2023 aforándolo el PSOE en la lista de la provincia de Valencia en compañía de la ministra Diana Morant, solo sabemos, a través de los mensajes que, pocos meses antes de las elecciones, el “número uno” le decía al “tronco”: “la verdad es que he echado mucho de menos muchas veces trabajar contigo. Siempre he valorado mucho tu criterio político, También tu amistad”.
Esa frase describe muy bien la relación entre Ábalos y Sánchez, y que en ningún momento el “cordón umbilical” se cortó a pesar del no explicado cese como ministro del año 2021, por eso son tan importantes estos mensajes, a pesar de que el Gobierno intente reírse de ellos, porque ponen de manifiesto una red de relaciones e intereses que alcanza de lleno a La Moncloa, y eso ya afecta al corazón de Sánchez el cual es muy consciente de que la Justicia puede ser lenta pero siempre llega.