Luis Enrique brillaba, De la Fuente patina: el declive táctico de la selección al descubierto
Luis Enrique y Luis de la Fuente han marcado dos eras distintas como seleccionadores en la selección española, con enfoques opuestos en la gestión de talento y estilo de juego. Mientras el primero maximizaba el potencial individual con un sistema definido, el sucesor ha sido criticado por alineaciones erráticas y una identidad táctica difusa, generando un debate sobre su impacto en el rendimiento de La Roja.

Luis Enrique, despidiéndose de la afición tras la derrota en Catar.
La etapa de Luis Enrique como seleccionador nacional (2018-2019 y 2019-2022) estuvo marcada por una revolución táctica que buscaba modernizar el tradicional tiki-taka. Con un estilo propio, basado en mantener la posesión, pero con un enfoque más vertical y agresivo, el asturiano supo sacar el máximo provecho de jugadores clave. Ejemplo de ello fue su apuesta por jóvenes promesas como Gavi y Pedri dio un nuevo aire al mediocampo, convirtiéndolos en pilares de una España que alcanzó las semifinales de la Eurocopa 2020 y el subcampeonato de la Nations League 2020-21. Su decisión de alinear a Rodri como central en el Mundial 2022, aunque controvertida y criticada, reflejaba su valentía para experimentar y adaptar roles a las cualidades individuales que el mismo estudiaba y analizaba, maximizando la versatilidad de jugadores como Álvaro Morata o Dani Olmo, a quienes reposicionó con éxito como falsos nueves o extremos invertidos.
Sin embargo, su relación tensa y limitada con la prensa y elecciones polémicas para muchos críticos, como excluir a jugadores del Real Madrid en la Eurocopa 2020, generaron controversia, aunque su visión táctica siempre mantuvo una coherencia que potenciaba el talento colectivo.
Por el contrario, Luis de la Fuente, quien asumió el cargo tras el decepcionante Mundial de Qatar 2022, ha recibido duras críticas por su gestión táctica y de alineaciones. A pesar de heredar una base sólida construida por Luis Enrique, con jugadores como Rodri, incorporando la presencia de Lamine Yamal sumada a la presencia de Nico Williams en su máximo explendor, su enfoque ha sido cuestionado por falta de claridad. De la Fuente ha optado por un sistema 4-2-3-1 con un delantero fijo, alejándose del falso nueve del entrenador del conjunto parisino, pero sus decisiones, como retirar a Yamal y Williams antes del minuto 80 en partidos clave, cambiar de posición a Pedri y la sustitución de Mikel Oyarzabal a 5 minutos del final de la prórroga han generado desconcierto.
Además, su insistencia en prescindir de figuras claves que han realizado una buena temporada como Iñigo Martinez o Joan García has sido cuestionables, no ha sido acompañada por un plan táctico claro que saque el máximo partido a la plantilla. Mientras Luis Enrique moldeaba a sus jugadores en un sistema de posesión con transiciones rápidas, De la Fuente ha añadido un juego más directo con extremos, pero sin la consistencia necesaria, lo que ha llevado a derrotas inesperadas , como ante Escocia en la clasificación para la Eurocopa 2024 o posibles remontadas como en la semifinal con Francia.
El contraste entre ambos entrenadores radica en su capacidad para alinear el talento con una idea de juego y una visión más allá del terreno de juego. Luis Enrique, con su personalidad arrolladora, imprimió una identidad que, aunque no exenta de fallos, hacía brillar a jugadores jóvenes en un esquema definido haciendo de estos un juego en el que la selección no daba puntada sin hilo. De la Fuente, por su parte, ha mostrado destellos de éxito, como en la Nations League 2023, pero su gestión ha sido tildada de errática, incapaz de exprimir el potencial de una generación dorada. Para muchos aficionados, la España de Luis Enrique era un proyecto en construcción con cimientos sólidos; la de De la Fuente, un equipo con talento sin límites pero sin un rumbo claro, que se muestra dependiente de las genialidades individuales de Yamal o Williams para marcar la diferencia.
La cuestión que queda en el aire es si la selección de Luis De la Fuente logrará consolidar una identidad que saque el mismo brillo a sus estrellas que su antecesor, o si la afición española seguirá añorando la audacia de Luis Enrique.