Jumilla o los responsables de la polarización

Decenas de personas durante un rezo el último día de Ramadán, en el parque Casino de la Reina, a 30 de marzo de 2025, en Madrid.CARLOS LUJÁN / EUROPA PRESS

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Jumilla, ciudad murciana del vino, se encuentra en estos días en el centro de una polémica artificial creada por PSOE y VOX a cuenta de una moción de los conservadores que decayó al ser modificada por el PP. La moción que presentó el partido de Santiago Abascal era claramente inconstitucional y los populares, en un trámite que es habitual en los municipios, enmendaron, presentando una moción que salió aprobada con sus votos y la abstención de VOX en la que no se menciona en ningún momento religión alguna. 

Simplemente se solicita al Ayuntamiento, en el marco de una modificación del reglamento de uso de las instalaciones deportivas municipales, que el polideportivo sea destinado a los usos para los que fue creado y no a otros. Y se refiere solo al polideportivo, no a otras instalaciones púbicas ¿A que esto no tiene nada que ver con lo que están leyendo, oyendo o viendo estos días? Pues esa, y no otra, es la realidad.

Mi compañera Seve González, alcaldesa de Jumilla, está estos días compareciendo ante los medios y explicando que Jumilla, ciudad en la que conviven 72 nacionalidades diferentes, es “integrador y solidario”, amén de tolerante y que no se impone veto a ninguna religión. Da igual. Los polarizadores han montado un relato. Y dato no mata relato.

¿A qué tanta polémica? Sucede que VOX mintió en redes sociales -qué raro- al afirmar que habían conseguido, como si fuera un gran logro, prohibir la celebración del ramadán y otras fiestas religiosas musulmanas. Y el PSOE, que se ha olvidado de repente de su laicismo, la pilló al vuelo para montar algarada, tratando de mimetizar al PP con la moción decaída y con las intenciones primigenias de VOX. La pinza verdi-roja habitual contra el PP. 

Casi nadie cuenta que esa moción no salió adelante y que VOX se abstuvo en la aprobada finalmente. Tampoco le preguntan a su portavoz municipal por el motivo de dicha abstención, que, sin duda, es no haber logrado sus objetivos. La Conferencia Episcopal, no sé si por desconocimiento o por interés, por supuesto que también se ha sumado a la mentira.

Lo cierto es que las instalaciones deportivas deben de ser utilizadas para hacer deporte, que no se ha vetado a religión alguna y que los medios de comunicación se han apuntado con fruición a la penúltima manipulación de los socios PSOE-VOX. En definitiva, que al PP le va muy bien y no lo pueden consentir.