Origen de la provocación del fuego o piromanía
(Foto de ARCHIVO) Bomberos trabajan en las tareas de extinción, a 16 de agosto de 2025, en Casar de Cáceres, Cáceres, Extremadura (España)
Debemos dejar de banalizar buscando un único origen del fuego en lo que colaboradores de televisión catalogan como rebeldía de los jóvenes. Endulzar una situación caótica cuando se trata de auténtico terrorismo con víctimas.
Hay que distinguir entre intencionalidad y no intencionalidad, aunque la extensión y en varios lugares de España a la vez nos habla de clara intencionalidad. A veces el origen es venganza, chantaje, coacción, fruto de violencia entre vecinos o familiares por una herencia o por una finca pegada a otra. Lo anterior es fruto del odio y rencor y, por ello, es previsible que se produzca una sola vez y en un único y determinado lugar. Puede un fuego originarse por azar al tirar una colilla encendida o una cerilla, pero está claro que no sería en varias áreas a la vez. Etiquetar y culpar a jóvenes con maldad, cuando son los primeros que, en las pasadas inundaciones de Valencia, acudieron de distintos lugares de España por solidaridad con un pueblo que es también el nuestro, porque todos amamos España y sus rincones.
La maldad no tiene edad y debemos basarnos en realidades demostrables y no suposiciones. Otros hablan de psicopatía, pero debemos decir que un pirómano no es un psicópata, aunque quizás uno de los rasgos de la psicopatía pueda ser quedarse mirando las pruebas que dejan y quemar una casa o a personas o incendiar un coche y que este fuego se propague. He conocido en el área de psiquiatría de un hospital a un niño de 10 años que había quemado un contenedor. Buscando el origen, contaba su madre que lo había abandonado por un embarazo por violación. Lo cuidaba su abuela, pero al verse incapaz de frenarlo, se lo llevó su tía que tampoco lo quería. Él quería llamar la atención de su entorno, aunque no eligió el camino más adecuado. El tratamiento no hacía efecto porque estaba pensando, a la salida, quemar una gasolinera. Decía que tenía una novia con problemas similares a él y siempre estaba en la habitación de la niña. Nadie lo controlaba y querían preparar la huida juntos. Pudo repetir el comportamiento agresivo y violento de su padre.
En estos casos es adecuada la terapia cognitivo-conductual, buscando el origen de las conductas para atajarlas. La maldad no se cura y las medicinas producen más agresividad y efectos paradójicos. Volviendo al tema de una España cercada por la enorme extensión del fuego, especialmente la provincia de Ourense y Sabadell, está claro que es un fuego provocado e intencionado. No hay infraestructuras suficientes y esa es la clave, la prevención, además de castigar a auténticos delincuentes.
No basta la foto de un político en el lugar. Hay que actuar antes y ahora, sin traje ni corbata ni ropa veraniega, sino ayudando y siendo uno más de los vecinos. El fuego rodeando casas, desalojo para salvar la vida. Es claro un síndrome postraumático cuyo origen es la tragedia vivida.