EDITORIAL

Protección Civil también asaltada por Sánchez: la politización de los incendios

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visita las instalaciones del CECOT de Ourense.Carlos Castro/Europa Press

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La gestión de los incendios forestales que han devastado España este verano ha puesto en el punto de mira a Protección Civil, una institución que debería ser un baluarte técnico y neutral frente a las emergencias, pero que, bajo el mandato de Pedro Sánchez, parece haberse convertido en otro instrumento al servicio del PSOE. La figura de Virginia Barcones, directora general de Protección Civil y Emergencias, ejemplifica esta deriva. Su nombramiento, más ligado a su militancia socialista que a una trayectoria sólida en gestión de crisis, levanta serias dudas sobre la idoneidad de quienes lideran la respuesta a desastres naturales en un contexto de crecientes desafíos climáticos.

Barcones, con una carrera marcada por cargos políticos en el PSOE desde 1998, carece de la experiencia técnica que un puesto tan crítico demanda. Su ausencia durante la tragedia de la DANA en Valencia, cuando optó por asistir a una conferencia en Brasil, y su gestión cuestionada en los incendios de Zamora en 2022, donde se perdieron vidas y miles de hectáreas, han alimentado las críticas. Lejos de asumir responsabilidades, ha optado por culpar a las comunidades autónomas gobernadas por el PP, acusándolas de exigir “cosas imposibles”. Esta retórica, respaldada por el PSOE y figuras como Óscar Puente, no solo desvía la atención de las carencias del Gobierno central, sino que politiza un ámbito que debería estar al margen de disputas partidistas.

La falta de previsión, planificación y coordinación, señaladas por expertos y oposición, refleja un sistema de Protección Civil debilitado por decisiones que priorizan la lealtad política sobre la competencia. En un verano donde los incendios han arrasado casi 350.000 hectáreas, la ciudadanía espera líderes capaces de actuar con eficacia, no de enzarzarse en batallas ideológicas. La politización de Protección Civil no solo compromete la seguridad pública, sino que erosiona la confianza en las instituciones. El futuro Gobierno, cuando Sánchez sea ya pretérito, deberá replantear por completo este modelo si quiere que España esté preparada para los retos del futuro.