enfoques del director
Sánchez la lía gorda para defenderse de sus casos de corrupción: habla mal de España en el extranjero
Si ya es censurable y criticable que el presidente del Gobierno hable mal en TVE de los jueces de su país que investigan a su mujer, a su hermano y a su fiscal general, mucho más grave es que lo haga fuera de España. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido. En una entrevista en el diario británico The Guardian, Sánchez ha vuelto a repetir eso de que algunos jueces en nuestro país hacen política, casualmente, claro está, los que inician investigaciones contra él, su partido o su entorno familiar.
Con tal de intentar lavar su imagen de corrupto que ya recorre Europa, Sánchez no tiene inconveniente en dejarnos como un país bananero ante los ojos de los demás europeos. Es decir, fiel a su estilo, demuestra una vez más que es capaz de lo que sea para permanecer en el poder. Su país le importa un bledo: por eso pacta con los independentistas enemigos de España y pacta cualquier cosa con ellos; por eso no tiene inconveniente en blanquear a Bildu, los asesinos de ETA, y por eso ahora tampoco tiene el más mínimo problema en insultar a los jueces de su país en el extranjero. La altura de miras, el sentido de Estado y la responsabilidad son conceptos desconocidos para Pedro Sánchez. Un terriiorio inexplorado, sin esperanzas de que ponga un pie ahí.
Pero es que eso de atacar a los jueces ante la opinión pública, además de irresponsable, va contra la jurisprudencia de los tribunales europeos que establece que los políticos, y de manera especial los gobernantes, deben abstenerse de criticar a los jueces de una manera que socave la confianza de los ciudadanos en las instituciones. Justo lo que hace Pedro Sánchez que está lanzando la idea de que hay magistrados que prevarican.
A nuestro presidente todo le resbala, también las sentencias de los tribunales que no encajan en sus planes. Nada la frena y solo actúa en su propio beneficio. Esa es la desgracia que nos ha tocado vivir.