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Para cautivos los de la Moncloa

Begoña y Sánchez

Begoña y Sánchez

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El pasado miércoles se estrenó la película dirigida por Alejandro Amenábar sobre Miguel de Cervantes “El Cautivo”. A dicho estreno acudió Pedro Sánchez en compañía de la “pentaimputada” Begoña Gómez, ambos decidieron acudir a dicho estreno tras un día en la que se puso de manifiesto la cautividad en que viven los dos inquilinos de La Moncloa.

Begoña está cercada por unos hechos muy similares a los que llevaron a prisión a Iñaki Urdangarín, y Pedro Sánchez cautivo de su propia hemeroteca, de Puigdemont, de Otegi, de Junqueras, además de estar pendiente todos los días de las portadas de los periódicos y de si alguna mujer despechada acude a un programa de televisión, o de si algunos de sus colaboradores, con problemas con la Justicia, se cansa de callar.

La verdad que los cientos de asesores de La Moncloa no estuvieron muy acertados en escoger el acto al que tenían que acudir la pareja presidencial el pasado 10 de septiembre, porque la “cautividad” de los cautivos de la Moncloa es cada vez más evidente. Sobre todo, cambiar el pleno del Congreso donde se debatía el plan “estrella” de su socia Yolanda Díaz por un estreno cinematográfico exponiéndose a sufrir los abucheos de los ciudadanos, como así ocurrió, y que se relacionara su situación política con el título de la película, no es precisamente un éxito de marketing político.

La “cautividad” de Begoña es evidente porque se está estrechando el cerco judicial a sus anómalas, podemos definirlas así por el momento, andanzas empresariales con correos electrónicos de su asesora-amiga pidiendo dinero a empresas y remitiendo el agradecimiento del propio marido-presidente, aunque según lo define Begoña su amiga-asesora, que no olvidemos que cobra dinero público, solo le ayudaba un “poquito” introduciendo una nueva figura penal, “el delito poquito”.

La situación “cautiva” de Pedro Sánchez presenta múltiples facetas y lo vimos en el pleno de esta semana. Así pues Sánchez está cautivo de las investigaciones judiciales de su “pentaimputada” Begoña, de la investigación a su hermano que tendrá un nuevo capítulo el próximo lunes con la resolución de los recursos interpuestos ante la Audiencia de Badajoz, del banquillo en el que se va a sentar “su” Fiscal General del Estado próximamente, y sobre todo de que no hablen Koldo, Ábalos, Cerdán o cualquiera de las mujeres, despechadas o no, relacionadas con sus amigos del “Peugeot”. Sin olvidar el aviso lanzado por Aldama en un medio de comunicación sobre los documentos que guarda en el extranjero y que afectan directamente a Sánchez.

Además de la “cautividad” judicial, Sánchez es un cautivo político ya que la legislatura depende de que Puigdemont se levante o no de mal humor o de que Junqueras se cabree por no conseguir su “cupo” insolidario. En el Congreso se escuchan en todo momento avisos de cabreo que estrechan el lazo de la “cautividad” presidencial. Sánchez solo encuentra consuelo de su soledad en el cariño y admiración que le profesan de forma continuada dos grupos parlamentarios: BILDU y el PNV, que cuidan al cautivo Sánchez con amor maternal.

Pero la “cautividad” de Sánchez también se extiende al ámbito internacional que era, hasta el momento, la esfera en la que Sánchez intentaba olvidarse de los problemas internos. Sánchez ya no brilla en Europa ya que se ha convertido en un “apestado” y no es llamado a ninguna cumbre europea, además también ha fracasado su intento de acercamiento a China por las advertencias de los aliados de la OTAN. Incluso está cautivo, a través de Zapatero, de las dictaduras iberoamericanas en especial de Venezuela, ya que cada día vamos conociendo las andanzas de su “asesor” Zapatero e incluso las de Koldo, con sus viajes a relacionarse con la torturadora Delcy.

El último capítulo de la “cautividad caribeña” de Sánchez ha sido el voto en contra del PSOE en el Parlamento Europeo oponiéndose que el “cártel de los Soles”, organización narcotraficante y terrorista venezolana, presuntamente dirigida por cargos del gobierno del dictador Maduro, fuera incluida en el listado de organizaciones criminales y perseguida internacionalmente. ¿Qué ocultan Sánchez y Zapatero para obligar al PSOE a oponerse a perseguir a esta banda criminal? ¿De qué o de quién son cautivos?.

Sin duda los que organizaron la presencia de Pedro y de Begoña en el estreno de Amenábar “el Cautivo” no estuvieron muy acertados, porque a muchos nos vino a la cabeza la imagen de la pareja de la Moncloa protagonizando el cartel anunciador de la película. “Para cautivos los de La Moncloa”.

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