El muro del cinismo

Pedro Sánchez durante su discurso de investidura.
Pedro Sánchez pasará a la historia como el que dijo en el debate de investidura de noviembre de 2023 que él venía a construir muros. Nunca en la historia democrática española ningún candidato a presidente del Gobierno había basado su discurso de investidura en dividir a los españoles entre “los míos y los otros”. Dicha frase fue puro cinismo, tal como se define en la RAE, ya que se trata de la condición de aquel que “actúa con desvergüenza contra la moral comúnmente admitida”.
Sánchez es un cínico de manual y lo ha puesto de manifiesto en los últimos días. Así ha sido indecente escuchar como hablaba en el Congreso de “genocidio” refiriéndose a la masacre que está ocurriendo en Gaza, y cuando se encontró con el canciller alemán el jueves pasado afirmó que “no hemos entrado en cómo calificar lo que está sucediendo”. Puro cinismo.
Pero muchos estamos convencidos que su posición sobre la terrible masacre de civiles en Gaza, es simplemente una coartada que ha utilizado para acallar los problemas de corrupción de su familia, de su partido y de su gobierno, porque como dijo Feijóo, si necesitara para seguir gobernando aplaudir a Netanyahu, lo haría.
Lo hemos visto cuando ha cambiado su posición con respecto a los saharauis, que hasta hace poco los socialistas hablaban de ”genocidio” del pueblo señalando a Marruecos, y en una tarde los “vendieron” y ya este tema ha quedado zanjado para esta izquierda tan “sensible con los dramas”. Por no hacer referencia al drama del pueblo venezolano, las matanzas de cristianos en el Sahel o el asesinato de un español por parte de los terroristas de Hamás en Jerusalén, con respecto al cual el Fiscal General del Estado no ha ordenado abrir diligencia alguna teniendo competencia directa la Audiencia Nacional.
Pero el cinismo de Sánchez se ha visto de forma mucha más clara al callarse con respecto a otras víctimas que son de su responsabilidad directa. Así en España existe un problema de seguridad, sobre todo en los delitos de más gravedad e impacto social, que afecta a nuestras ciudades, a nuestros barrios y a nuestros pueblos, y para seguir en el Gobierno desprotege a las víctimas promoviendo la ley Otegi de “inseguridad ciudadana” que protege a los delincuentes en detrimento de las fuerzas y cuerpos de seguridad. desmoralizando a estos servidores públicos ejemplares, e incluso desprecia a los 22 policías heridos por los manifestantes “pacíficos” el domingo de la Vuelta Ciclista en Madrid.
Según los datos del Ministerio del Interior en el primer trimestre de 2025 han aumentado en España los delitos contra la libertad sexual, con un repunte de un 7.6% en agresiones con penetración, y acabamos de conocer como la indecente negligencia del Ministerio de Igualdad ha puesto en peligro a miles de mujeres maltratadas por fallos en las pulseras para maltratadores que han provocado sobreseimientos y puestas en libertad de estos delincuentes. Lo peor de todo es que la ministra lo sabía desde enero de 2024 y no hizo nada. Estas medidas de protección fueron compradas en AliExpress para ahorrarse dinero.
Además, para más desesperación de las víctimas, en España el veto a la tecnología israelí amenaza el uso del software policial clave para luchar contra los pedófilos y aquellos que comparten pornografía infantil en la llamada “deep web”, es decir en el internet “oscuro” utilizado por este tipo de delincuentes y que solo puede ser perseguido con la tecnología de empresas israelitas. De nuevo el cinismo de Sánchez pone en peligro a las víctimas de graves delitos en nuestro país
Las mujeres maltratadas, los menores acosados sexualmente y las víctimas de agresiones sexuales, entre otras víctimas, no merecen la atención de Sánchez porque la propaganda monclovita solo considera víctimas a quienes les conviene para su supervivencia política, y si hay que negar la realidad de esas víctimas pues se hace y si hay que ponerlas al otro lado del muro pues se les pone que para eso se ha construido y así lo anunció el propio Sánchez en su investidura.
Pero también quiero hacer mención a otras víctimas que están muriendo por falta de las ayudas de Sánchez y son los enfermos de la ELA. Estas víctimas están muriendo diariamente porque el Gobierno se niega a cumplir la ley aprobada en el Congreso y que suponía invertir 230 millones de euros, una cantidad ridícula en contraste con lo que gasta el gobierno en pagar los 1747 asesores y que salvaría vidas. Sánchez hace un año reunió a los enfermos para hacerse la foto en la Moncloa y pasado este tiempo se han convertido en víctimas de su olvido.
Sánchez construyó su muro con ladrillos cargados de cinismo y sin duda utiliza a las víctimas según le conviene a su defensa personal y familiar. Todas las víctimas deben de ser atendidas, todos los que sufren injustamente tienen que tener nuestro respeto y auxilio, por eso no podemos dejar de denunciar el “muro del cinismo” que vive en La Moncloa.