la mirilla
Pulseras o talleres: la hipocresía de Sánchez

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Hacienda y candidata a la Junta por el PSOE-A, María Jesús Montero, en un mitin en Málaga.
Feijóo se lo dijo claro a Sánchez: “Más pulseras y Policía, y menos talleres de masculinidad”. Una frase que ya es titular porque resume lo que piensa media España: el Gobierno prefiere gastar en propaganda ideológica mientras falla en lo esencial, proteger a las mujeres.
Las pulseras antimaltrato no son un detalle menor. Son la línea que separa la seguridad del peligro. Y el Consejo de Ministros ha demostrado que ni siquiera ahí es competente. Chapuza tras chapuza, mientras Moncloa presume de feminismo de pancarta.
Ya pasó con la ley del “sí es sí”, que liberó a más de mil agresores sexuales. Ahora llega el bochorno de las pulseras defectuosas. El patrón se repite: ideología primero, eficacia nunca.
Feijóo ha mordido carne: ¿de qué sirve presumir de igualdad si fallas en lo esencial? ¿De qué valen los discursos en la ONU si no eres capaz de garantizar que una víctima esté protegida en su propia casa? De momento, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha sido reprobada por el Congreso de los Diputados.
El dilema es evidente: entre seguridad real o talleres ideológicos, Sánchez siempre elige lo segundo. Más pancarta, menos protección. Más propaganda, menos seguridad.
Y el precio lo pagan siempre las víctimas.
Con Sánchez, las mujeres tienen discursos; lo que les faltan son pulseras que funcionen. Esto es un Gobierno fallido. Donde, además, nadie dimite por incompetente manifiesto.
A.M. BEAUMONT