editorial
Feijóo fija los 5 pilares de la política migratoria del PP: sentido común y sensatez
El primer pilar es el derecho soberano a decidir quién entra, cómo y para qué. España no puede ser un coladero; debe reforzar sus fronteras y planificar las llegadas, como exige cualquier Estado

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados
En un momento en que la inmigración irregular asfixia a nuestras islas y pone a prueba la cohesión social, Alberto Núñez Feijóo ha irrumpido con la claridad que España necesita. Desde Formentera, epicentro de una crisis que ha registrado 1.938 llegadas en 113 pateras este año, el líder del PP ha delineado los cinco pilares de una política migratoria sensata, lejos del buenismo irresponsable del Gobierno de Sánchez. No se trata de xenofobia barata, sino de sentido común: ordenar lo que hoy es caos, proteger lo que es nuestro y acoger con cabeza.
El primer pilar es el derecho soberano a decidir quién entra, cómo y para qué. España no puede ser un coladero; debe reforzar sus fronteras y planificar las llegadas, como exige cualquier Estado de Derecho. Basta ya de esa "política inexistente" que Feijóo tilda de inhumana, permitiendo que mafias dicten nuestra demografía.
El segundo, vincular la residencia legal a un contrato de trabajo. Nada de subsidios como modo de vida perpetuo: "No se puede venir a España a vivir de ellos". Esta exigencia promueve una inmigración contributiva, que enriquece en vez de sobrecargar el erario público. Tercero, tolerancia cero con la delincuencia: expulsión inmediata de inmigrantes que delinquir, regulares o no, especialmente en casos de violencia sexual o reincidencia. "Quien venga a aportar, bienvenido; quien a delinquir, fuera".
Es justicia elemental, no represalia. Cuarto, priorizar la integración cultural respetuosa. Feijóo apuesta por la "discriminación positiva" hacia los culturalmente próximos, como los de Hispanoamérica, compartiendo lengua, valores y tradiciones. La hispanidad no es etiqueta, sino vínculo real que facilita la convivencia.
Quinto, un plan integral contra la irregularidad, con debate abierto sobre símbolos como el niqab en espacios públicos, sin vetar el hiyab por ahora. Aquí radica la sensatez: adaptar sin extremismos, garantizando libertad y pluralismo. Frente al fracaso del modelo "buenista" de Sánchez –que ignora la tutela de 136 menores en Formentera, uno por cada 88 habitantes–, Feijóo ofrece realismo. Critica a Vox por promesas imposibles y al PSOE por desidia, posicionando al PP como la alternativa madura. Este otoño, la inmigración será eje de campaña, y con estos pilares, los populares demuestran que la derecha responsable existe.