EDITORIAL
La UCO lleva el caso Ábalos a la sede del PSOE y deja a Sánchez en el alambre

Agentes de la UCO salen de la sede del PSOE de Ferraz
El informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha irrumpido como un terremoto en Ferraz, la sede del PSOE, desvelando una red de pagos en efectivo opacos que convierten al partido de Pedro Sánchez en epicentro de la trama Ábalos-Koldo. No son meras anécdotas contables: son sobres con membrete socialista, cargados de billetes, entregados directamente desde la cúpula del partido a su exnúmero dos y a su asesor estrella. Una contabilidad paralela que huele a caja B y que deja al presidente del Gobierno colgando de un hilo, expuesto a la ira de sus socios y al escrutinio judicial.
Los detalles son demoledores. Entre 2014 y 2024, José Luis Ábalos ingresó más de 60.000 euros en efectivo sin justificar su origen, coincidiendo con sus años de gloria como ministro de Transportes bajo Sánchez. La UCO ha rastreado mensajes incautados que pintan un cuadro sórdido: "Han mandado de Ferraz sobre para ti con una parte y sobre para José", escribe Patricia Úriz, exmujer de Koldo García, el 10 de octubre de 2019. O este otro, de Celia Rodríguez Alonso, empleada de la secretaría de Organización: "Hola Koldo... al final el jefe se ha ido sin que le diera el money... si vienes mañana mejor, porque no me gusta tener tanto dinero en el cajón". Los pagos no cuadran con lo que el PSOE remitió al Tribunal Supremo: un desembolso declarado de 321 euros en junio de 2019 se revela como 826, según un sobre manuscrito, una diferencia de 505 euros que la UCO califica de "llamativa".
Y no acaba ahí: hasta 95.000 euros en gastos no declarados, incluyendo 2.000 para el chófer de Ábalos, coordinados posiblemente por Santos Cerdán, actual secretario de Organización.
El PSOE, maestro en lecciones morales, se atraganta ahora con su propia medicina. Mientras Sánchez arremetía contra el PP por "sobresueldos ilegales", su partido operaba en las sombras de Ferraz, con trabajadores como Rodríguez Alonso y Covadonga San Pedro Pascual facilitando la operativa. Ábalos, ese "hermano mayor" del sanchismo, defiende ahora los pagos como "legales", pero la UCO apunta a financiación irregular que podría salpicar al núcleo duro.
El informe de 289 páginas no solo valida la mayoría de los pagos, sino que destapa los que no: una "fuente de ingresos no declarados" que el partido niega, pero que la evidencia digital corrobora.
Sánchez camina sobre alambres: sus aliados independentistas, ya irritados por el caso Koldo, podrían retirar el apoyo si la pesquisa avanza hacia la cúpula. El PP, con Feijóo al frente, exige dimisiones y una comisión de investigación, mientras la calle murmura sobre la podredumbre socialista. ¿Cuánto durará esta farsa? La UCO ha abierto la caja de Pandora en Ferraz; ahora, que Sánchez explique por qué su "Gobierno de la decencia" apesta a chanchullos. España merece transparencia, no más sobres bajo la mesa. Es hora de que el presidente elija: o limpia su casa, o cae con ella.