editorial
Sánchez afronta un miércoles infernal: Ábalos en el Supremo y Carmen Pano en el Senado
El ex ministro llega al Supremo con la soga al cuello. El magistrado ha rechazado su maniobra para cambiar de abogado, tachándola de "fraude de ley" en un intento desesperado por dilatar el proceso

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto solemne de homenaje a la bandera nacional y desfile militar por el 12 de octubre en Madrid.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, despierta este miércoles con el fantasma de la corrupción acechando a su alrededor. Dos frentes judiciales, ambos vinculados al corazón del PSOE, amenazan con desmoronar la frágil fachada de decencia que Moncloa intenta mantener. En el Tribunal Supremo, José Luis Ábalos, su antiguo hombre de confianza y exministro de Transportes, declara ante el juez Leopoldo Puente en el marco del 'caso Koldo'. Y en el Senado, la empresaria Carmen Pano, implicada en el 'caso Hidrocarburos', comparece por la entrega de 90.000 euros en efectivo a la sede socialista en Ferraz. Un día infernal que podría marcar el principio del fin para un Ejecutivo ahogado en escándalos.
Ábalos llega al Supremo con la soga al cuello. El magistrado ha rechazado su maniobra para cambiar de abogado, tachándola de "fraude de ley" en un intento desesperado por dilatar el proceso y preservar su acta de diputado. Tras la declaración, se celebrará la vistilla de prisión: una audiencia donde se decidirá si el exsecretario de Organización del PSOE ingresa en la cárcel. El informe de la UCO de la Guardia Civil ha sido demoledor: transferencias del hijo de Ábalos a Koldo García, pagos en efectivo en sobres con membrete del PSOE, repetidos viajes familiares a Colombia y miles de euros invertidos en "mujeres", lo que eleva el riesgo de fuga o destrucción de pruebas. Si el Supremo opta por mandarlo entre rejas, el Congreso suspenderá su sueldo y voto, un mazazo simbólico para un partido que ya llora la prisión de Santos Cerdán.
No menos explosiva es la citación de Carmen Pano en la comisión del 'caso Koldo' en el Senado, impulsada por el PP. La empresaria ratificó ante el Supremo que, en octubre de 2020, entregó bolsas con 90.000 euros en la sede del PSOE, por orden de Víctor de Aldama y con fondos de Claudio Rivas. ¿Financiación ilegal? El PP lo cree firmemente y espera que Pano revele detalles sobre "regalos, fiestas y prostitución" al servicio de líderes socialistas. Aunque podría acogerse a su derecho a no declarar, su testimonio previo ya ha encendido las alarmas: un cargamento de billetes negros en Ferraz que huele a podrido en el núcleo del partido.
Estos no son casos aislados, sino el engranaje de una maquinaria corrupta que Sánchez ha ignorado o encubierto. Mientras Podemos endurece su tono –"imposible creer que haya un caso Ábalos sin un caso PSOE"–, el presidente niega cualquier financiación irregular y acusa a la oposición de montaje. Pero los hechos gritan: cuatro juicios inminentes por corrupción en su entorno, y su comparecencia en el Senado, probablemente este próximo 30 de octubre. ¿Cuánto más durará esta farsa? Es hora de que la Justicia actúe y el Congreso disuelva un Gobierno contaminado. Sánchez afronta no solo un miércoles infernal, sino que da un paso más hacia su final político.