la mirilla
Sánchez, el “Okupa” de La Moncloa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, antes de un encuentro con el lehendakari, Imanol Pradales, en el Palacio de La Moncloa
Pedro Sánchez sigue en su palacio, pero ya no gobierna: resiste. Lo hace no porque ganara las elecciones, sino por una mayoría parlamentaria que lo invistió y hoy ya no existe.
Tras la ruptura de Junts, esa suma ha volado. Y el presidente lo sabe. Cada día que pasa, su mandato se sostiene solo por inercia, sin escaños que respalden sus decisiones ni socios dispuestos a quemarse con él. Aferrarse a la poltrona es ya su única motivación.
Los Presupuestos son el símbolo del naufragio. Tres veces prorrogados, tres fracasos. Ni un número nuevo. Ni una mayoría viva. Solo un calendario que se estira artificialmente para bloquear el derecho de los españoles a elegir una alternativa.
El PNV ya lo ha dicho con claridad: sin cuentas ni apoyos, la situación es insostenible. Pero Sánchez prefiere ignorar la evidencia. Vive instalado en la propaganda, como si la realidad cambiase si se la pinta de colores.
El problema no es que no pueda gobernar. Es que ya no debería hacerlo. Porque cuando un presidente solo gobierna para seguir pisando moqueta, el poder deja de ser autoridad y se convierte en ocupación.
A.M. BEAUMONT