enfoques del director
Peinado da otro paso en el caso Begoña Gómez: no descansa ni en domingo
El domingo, a las 17:30 horas, el juez Juan Carlos Peinado tiene una cita en Plaza de Castilla con Judith Alexandra González, secretaria general de Presidencia del Gobierno. No es una visita de cortesía: declarará como investigada por malversación, por omisión en los presuntos tejemanejes de la cátedra de Begoña Gómez en la Complutense. Lo que iba a ser un miércoles se aplaza al día del Señor, a petición de la defensa de Cristina Álvarez, la asesora "fantasma" de doña Begoña. Peinado no consiente dilaciones: su auto acusa a González de "comportamiento pasivo" ante irregularidades conocidas en Moncloa.
Quinto investigado en esta trama de enchufes y tráfico de influencias: Gómez, Álvarez, el empresario Barrabés, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín y ahora este alto cargo del Gobierno. La UCO ya desentraña correos y fondos malversados, como apuntó el informe de septiembre. Mañana, tres testigos de relumbrón: el presidente del Instituto de Empresa, un directivo de Google y el ex vicerrector de la UCM. Podrían ser la puntilla que una piezas al presunto favoritismo sanchista.
Peinado acelera pese a los palos en las ruedas: rechazó el archivo, unió diligencias y defiende el jurado popular que tan mal le ha sentado a la izquierda, a los 'progres'. Recuerden las suspensiones de junio 2024 por "campaña electoral" o las maniobras de octubre pidiendo paralizarlo todo. Sánchez, que etiquetó al juez de "politizado", ve cómo la Audiencia le anuló lo de Air Europa por "falta de indicios", pero en lo esencial, el sabueso avanza. La prórroga hasta abril 2026 confirma: esto no para. En La Moncloa sudan; informes hablan de cartas de recomendación firmadas por la esposa del presidente. ¿Coincidencias? Ni en sueños. Peinado, que se defendió recordando que la ley no frena instrucciones electorales, demuestra que la Justicia no descansa. Ni en domingo. Si el castillo sanchista se resquebraja, no será por azar.