¿Moción ya? Ahora, urnas en Extremadura

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo y la presidenta del PP de Extremadura, María Guardiola
La entrada en prisión de Ábalos y Koldo ha provocado algo que el sanchismo no esperaba: el país ha levantado sin dudas la mirada hacia Feijóo. No hacia Sánchez, que ya es ruido de fondo, sino hacia el líder de la oposición. La gente empieza a rumiar una idea que hace un mes sonaba impensable: una moción de censura ya. Aunque se pierda. Aunque Sánchez sobreviva una votación más.
Porque la cuestión ya no es echarlo mañana. Es retratarlo hoy. Obligar a todos a enseñar dónde están: si del lado del Estado o del lado del fango.
Pero en política, incluso las urgencias necesitan calendario. Y el calendario tiene ahora un nombre: Extremadura.
Feijóo lo sabe. Nada se mueve de verdad hasta que hable una urna. Y la del 21D será la primera votación con Ábalos en prisión, Koldo esposado, Cerdán bajo la lupa de la UCO, el fiscal condenado, la fontanera declarando y el PSOE convertido en una estructura oxidada a la que ya no salva ni el relato.
El país pide un gesto.
El votante del PP pide firmeza. Y el votante socialista, silencio. Sin duda.
Pero los tiempos los decide la estrategia, no la adrenalina.
Primero, las urnas extremeñas. Después, con ese resultado en la mano, Feijóo tendrá que elegir: aumentar la presión… o culminarla.
La moción no sería para ganar el Gobierno. Sería para ganar claridad. Para que España vea quién sostiene todavía a un presidente ahogado en corrupción.
La gente ya ha empezado a moverse. Ahora toca al líder marcar el ritmo. Y Feijóo lo está haciendo.
A.M. BEAUMONT