Yolanda, ¿el cambio empieza por Sánchez?
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
Yolanda Díaz propone un “cambio de Gobierno de arriba abajo”.
La pregunta es inevitable: ¿incluye a Pedro Sánchez o solo a los demás?
Porque Díaz no habla desde la grada. Es vicepresidenta.
Gobierna. Firma. Calla. Y, por tanto, responde.
Resulta curioso pedir ahora una regeneración exprés como si no hubiera pasado nada, como si ella no llevara años sentada en el Consejo de Ministros mientras el país se degradaba institucionalmente, se acumulaban los escándalos y el Gobierno entraba en una espiral de negación permanente.
¿De verdad pretende convencernos de que el problema son “unos nombres” y no el proyecto?
¿Que basta con mover sillas para arreglar un Gobierno exhausto?
España no necesita una crisis de maquillaje.
No necesita un cambio cosmético para seguir igual.
- Necesita decidir.
Porque cuando un Ejecutivo se rompe por dentro, cuando la corrupción cerca al poder, cuando el machismo aflora donde se predicaba feminismo y cuando los socios compiten por despegarse del naufragio, la solución no es un recambio interno. Es dar la palabra a los ciudadanos.
Las elecciones no son un castigo. Son la salida democrática.
Yolanda Díaz puede pedir cambios “de arriba abajo”.
Pero mientras no se atreva a decir si ese “arriba” incluye a Sánchez, su discurso suena a lo de siempre:
distancia retórica y responsabilidad nula.
España no desea más relatos. Quiere urnas.
A.M. BEAUMONT