editorial
El PSOE se examina a sí mismo, aprueba con nota y saca pecho: el colmo del ridículo
Mientras la Audiencia Nacional investiga en pieza secreta posibles blanqueos a través de estos pagos, y la UCO detecta descuadres de decenas de miles de euros, el PSOE se autoabsuelve y presume de limpieza

Pedro Sánchez durante la rueda de prensa en Moncloa del balance del año 2025.
En un ejercicio de autocomplacencia que roza lo grotesco, el PSOE ha presentado una auditoría externa sobre sus pagos en metálico entre 2017 y 2024 que concluye, ¡milagro!, que no existe financiación ilegal ni caja B. El informe, de 108 páginas, certifica que todos los movimientos de la caja de Ferraz son "coherentes, cerrados y verificables", con origen bancario y justificantes para casi un millón de euros en efectivo. Pedro Sánchez y su equipo sacan pecho, proclamando transparencia absoluta y descartando cualquier sombra de corrupción.
Pero la realidad es bien distinta. Esta "auditoría externa" no la ha realizado una firma independiente de renombre, sino dos catedráticos de la Universidad Autónoma de Madrid con vínculos evidentes al entorno progresista: uno fue asesor económico en La Moncloa durante el Gobierno de Sánchez, y el otro, propuesto por Podemos para el Consejo General del Poder Judicial. ¿Independencia? Más bien parece un examen a medida, encargado y pagado por el propio alumno que quiere aprobar con nota.
Y aunque descarta irregularidades estructurales, el informe no puede ocultar los "gastos llamativos" e "impropios" de la etapa de José Luis Ábalos como secretario de Organización: comilonas suntuosas en marisquerías como La Chalana, con centollo, ostras y menús de cientos de euros; una cena navideña para nueve personas el 25 de diciembre; menús infantiles cargados al partido; facturas en Andorra, París o Bélgica; incluso un recibo a nombre de la exsuegra de Ábalos. Hasta el 25% de los reembolsos en 2020 superaban los 60 euros por comensal, un descontrol que huele a abuso personal disfrazado de actividad política.
Mientras la Audiencia Nacional investiga en pieza secreta posibles blanqueos a través de estos pagos, y la UCO detecta descuadres de decenas de miles de euros, el PSOE se autoabsuelve y presume de limpieza. Es el colmo del ridículo: un partido acorralado por el caso Koldo, con exdirigentes en prisión, que se examina a sí mismo y se pone sobresaliente. Los españoles merecemos jueces independientes, no informes a la carta que intentan blanquear lo que la Justicia aún debe esclarecer.