editorial
El PP y Vox arrasan con 204 escaños: Sánchez se hunde y los separatistas quedan fuera de juego
Este sondeo no es un aviso. Es una sentencia. Los españoles están hartos del sanchismo, hartos de depender de los enemigos de España, hartos de pagar el precio de la supervivencia

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se marcha tras comparecer en la sede del partido para hacer balance del 2025.
El bloque de derechas, PP y Vox, alcanza 204 escaños, según la macroencuesta de Sociométrica para El Español publicada en las últimas horas. No deja lugar a dudas ni a excusas: una mayoría absoluta rotunda, sólida y, sobre todo, limpia. Limpia de cambalaches con el sanchismo. Limpia de los separatistas catalanes y vascos que durante años han exprimido las ansias de poder de Sánchez, vendiendo sus votos a cambio de impunidad, privilegios y cesiones humillantes.
Esa mayoría de 204 escaños no es solo superior a la actual coalición Frankenstein de Sánchez: es infinitamente más sólida porque expulsa por la puerta de atrás a Bildu, Junts, ERC y PNV de la ecuación del poder. Se acabó el mercadeo con quienes quieren romper España. Se acabó el precio que los españoles han pagado por cada investidura, cada presupuesto y cada ley. Punto final.
Alberto Núñez Feijóo consolida al PP como primera fuerza indiscutible: 32,5% y 142 escaños, 40 más que el PSOE moribundo. Gana cinco diputados respecto a 2023 y demuestra que, aun en tiempos revueltos, el centro-derecha serio y de gobierno sigue siendo la primera opción de los españoles. Feijóo aventaja a Sánchez en 13 puntos como preferido para presidir. No es una encuesta amable. Es un mazazo.
Y luego está Vox, que crece de una manera brutal: 17,9% y 62 escaños, prácticamente el doble de los que tenía. Supera al PSOE en Almería y Murcia, empata en 20 provincias y queda a un solo escaño en otras 22. Santiago Abascal ha convertido el hartazgo, la corrupción sanchista y la sensación de país en venta en una marea imparable.
Mientras, el PSOE de Pedro Sánchez se precipita al abismo: 25,7% y 102 escaños, 19 menos que ahora. Su peor dato de toda la legislatura. Un derrumbe que no admite anestesia: casos de corrupción a goteo, escándalos sexuales en sus filas, amnistía a golpistas, despilfarro, mentiras y un proyecto agotado que ya no convence ni a sus propios votantes. El trasvase hacia la derecha es masivo y descarado. Sumar se desangra con 9 escaños y Podemos se arrastra con 4. El bloque de izquierdas está en cuidados intensivos.
Este sondeo no es un aviso. Es una sentencia. Los españoles están hartos del sanchismo, hartos de depender de los enemigos de España, hartos de pagar el precio de la supervivencia de un presidente acorralado por sus propios delitos y miserias.
Pedro Sánchez ya no tiene recorrido. Su tiempo se acabó. Su proyecto está muerto. Y los que durante años han especulado con el futuro de España a cambio de sillones están a punto de descubrir lo que es la irrelevancia absoluta. El cambio no llama a la puerta. Ya la está echando abajo.