editorial
Zapatero y el carrito del helado: cobró cerca de medio millón de euros de uno de los detenidos de Plus Ultra
Todo encaja demasiado bien: una sociedad pantalla sin empleados, pagos millonarios por "humo" consultor, un detenido con efectivo oculto y la especialidad venezolana de Zapatero

(Foto de ARCHIVO) El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero
Las informaciones publicadas por El Mundo en los últimos días dibujan un panorama inquietante alrededor de José Luis Rodríguez Zapatero. El ex presidente del Gobierno ha percibido al menos 450.000 euros —cerca de medio millón— de la empresa Análisis Relevante, propiedad de su amigo Julio Martínez Martínez, detenido en el marco de la investigación por presunto blanqueo de capitales vinculada al rescate de la aerolínea Plus Ultra.
Estos pagos, que promedian 75.000 euros brutos anuales durante seis años, se enmarcan en supuestas "consultorías globales" o "asesoría estratégica": informes geopolíticos, reuniones, seminarios y publicaciones. Zapatero los defiende como legales, declarados en su IRPF, y niega cualquier irregularidad o intervención en el rescate de 53 millones de euros públicos concedido en 2021 por el Ejecutivo de Pedro Sánchez a esta compañía de capital venezolano.
Sin embargo, las cifras y el contexto apestan a kilómetros de distancia. Análisis Relevante, creada en febrero de 2020, declara cero empleados y facturó apenas 650.522 euros entre 2020 y 2023. Los pagos a Zapatero representan al menos el 45% de esos ingresos totales, y hasta el 55% de los "otros gastos de explotación" de la sociedad. Una empresa sin plantilla que destina casi la mitad de su facturación a un único proveedor —un ex jefe de Gobierno— por conceptos tan vaporosos como "asesoría global" resulta, cuanto menos, forzado. ¿Qué valor real aportaban esos informes para justificar tal desproporción?
A esto se suma el perfil del pagador. Julio Martínez, amigo personal de Zapatero (compartían carreras por El Pardo), actuaba como intermediario de Plus Ultra ante las autoridades del régimen de Nicolás Maduro: gestiones aduaneras, envíos de materiales y oportunidades de negocio en un entorno chavista opaco y sancionado. Cuando la Policía registró su domicilio en diciembre de 2025, encontró entre 300.000 y 400.000 euros en metálico, que explicó como procedentes de ventas inmobiliarias y operaciones familiares no declaradas. Martínez niega ser "testaferro" de Zapatero, pero la sospecha judicial sobre blanqueo —con fondos posiblemente ligados al chavismo y al rescate público— no se disipa.
Todo encaja demasiado bien: una sociedad pantalla sin empleados, pagos millonarios por "humo" consultor, un detenido con efectivo oculto y la especialidad venezolana de Zapatero, cuya influencia en Caracas ha sido pública y controvertida. Las acusaciones de Víctor de Aldama y José Luis Ábalos, que lo sitúan presionando por el rescate a cambio de comisiones, añaden más sombras.
Zapatero debe explicaciones detalladas, no solo generales. Si no las quiere dar ante la opinión pública o incluso dándolas, debería ser un juez el que se las pidiera. Las sospechas son enormes. Demasiado humo para no oler a chamusquina.