editorial
La desvergüenza del Gobierno: toma a los pensionistas como rehenes y a los ciudadanos por tontos
Incluyó la medida en un paquete infumable, con disposiciones controvertidas como la defensa de la okupación, sabiendo que provocaría rechazo. Si realmente priorizara a los jubilados, habría sometido el alza a votación independiente desde el principio

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El Consejo de Ministros aprobó este martes un decreto específico para la revalorización de las pensiones en 2026, con un incremento general del 2,7% y hasta el 7% para las mínimas, separándolo del escudo social que incluye la moratoria antidesahucios. Esta medida, que ahora parece destinada a prosperar en el Congreso, llega una semana después de que el decreto ómnibus –que lo englobaba todo– fuera tumbado por PP, Vox y Junts el pasado 27 de enero. ¿Casualidad? No. Pedro Sánchez orquestó deliberadamente este enredo para generar un titular falso: “El PP tumba la subida de las pensiones”. Incluyó la medida en un paquete infumable, con disposiciones controvertidas como la defensa de la okupación, sabiendo que provocaría rechazo. Si realmente priorizara a los jubilados, habría sometido el alza a votación independiente desde el principio, como hace ahora.
Esta maniobra revela la desvergüenza del Ejecutivo: usa a más de 10 millones de pensionistas como rehenes políticos para arañar rédito electoral, sin importar el estrés o la incertidumbre generada. Feijóo lo ha dicho claro: el Gobierno “utilizaba a los pensionistas para solventar sus problemas políticos”. Pero la farsa no acaba ahí. En paralelo, Óscar Puente comparecía en el Congreso por los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida, que dejaron 47 muertos y más de 150 heridos. El ministro, que inicialmente negó que el siniestro de Adamuz se debiera a falta de inversión o mantenimiento, ahora admite el deterioro de las vías… pero culpa al PP de Rajoy por un “abandono” que “no se arregla en dos días”. Invoca un “gap” de 30.000 millones en inversiones pasadas y hasta el cambio climático para eludir responsabilidades. ¿Y la reapertura del AVE Madrid-Andalucía? Sin fecha, por “climatología compleja”.
En ambos frentes –pensiones y trenes–, el Gobierno toma a los ciudadanos por tontos. Manipula narrativas, cambia versiones según convenga y externaliza culpas para tapar su ineficacia. Sánchez y sus ministros creen que con titulares y excusas pueden perpetuarse, pero los españoles ya no les creen. Han mentido y manipulado demasiado. Su caída definitiva es solo cuestión de tiempo.