ESdiario

editorial

Sánchez deja fuera de juego a España en el conflicto en Irán

Macron, Starmer y Merz emitieron un comunicado conjunto en el que se comprometen a “todas las medidas necesarias” para defender sus intereses

#FreeIran

#FreeIran" during a demonstration at Paris Square in Berlin Photo: Sebastian Christoph Gollnow/dpa 13/1/2026 ONLY FOR USE IN SPAINDPA vía Europa Press

Creado:

Actualizado:

Mientras Francia, Alemania y Reino Unido —el llamado E3— cerraban filas con Estados Unidos e Israel para responder a la agresión iraní, Pedro Sánchez optó por el camino solitario del reproche moral. Este domingo, tras los bombardeos estadounidenses e israelíes contra el régimen de los ayatolás y la posterior respuesta iraní con misiles y drones contra países del Golfo, los líderes Macron, Starmer y Merz emitieron un comunicado conjunto en el que se comprometen a “todas las medidas necesarias” para defender sus intereses y a sus aliados, incluyendo “acciones defensivas proporcionadas” para neutralizar la capacidad militar de Teherán.

La UE, dividida, no alcanzó acuerdo alguno en su reunión de emergencia de ministros de Exteriores. La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, tuvo que limitarse a un tibio llamamiento a la “máxima contención”. Pero el núcleo duro de Europa —el que realmente cuenta— no se quedó de brazos cruzados. Alemania, Francia y Reino Unido sí actuaron: condenaron los ataques indiscriminados de Irán y se alinearon con Washington para proteger la estabilidad regional.

España, en cambio, brilló por su ausencia. Sánchez rechazó de forma explícita “la acción militar unilateral de Estados Unidos e Israel”, la calificó de “escalada que contribuye a un orden internacional más incierto y hostil” y exigió “desescalada inmediata y respeto al derecho internacional”. El mismo discurso de siempre: sermones desde el púlpito progresista mientras los socios serios gestionan la crisis.

El reproche no tardó en llegar. El canciller alemán Friedrich Merz fue cristalino: “Ahora no es el momento de dar sermones a nuestros socios y aliados”. El mensaje iba dirigido, sin nombrarlo, al presidente del Gobierno español. Merz no dijo más porque no hacía falta. Sánchez, una vez más, ha colocado a España fuera del núcleo de poder europeo. Mientras el E3 coordina con Trump y Netanyahu, Madrid se queda en la tribuna moral, aplaudiendo su propia irrelevancia.

Esta no es la primera vez. Con Gaza, con Ucrania, con la energía o con la defensa, Sánchez ha convertido la política exterior española en un ejercicio de postureo ideológico que solo genera aislamiento. España, cuarta economía de la UE, miembro de la OTAN y con intereses estratégicos en el Mediterráneo y el Sahel, no puede permitirse seguir siendo el alumno díscolo que da lecciones mientras los adultos deciden.

tracking