la mirilla
El camino espinoso de los pactos de PP y VOX

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo conversa con el presidente de Vox, Santiago Abascal
Las encuestas son tozudas. Todo apunta a que el próximo domingo el Partido Popular ganará en Castilla y León. Vox crecerá. Y ambos partidos sumarían los escaños suficientes para superar la mayoría absoluta. Sería, en esencia, un calco de lo ocurrido recientemente en Extremadura y Aragón.
Sin embargo, la política real es más compleja que las sumas sobre el papel. En esas dos comunidades, pese a la aritmética favorable, PP y Vox siguen sin cerrar acuerdos de gobierno. Las investiduras se atascan. Las negociaciones se eternizan. Y lo que parecía una mayoría clara se convierte en un laberinto.
Por eso resulta llamativo que algunos den ya por hecho el desembarco del bloque de centro-derecha en La Moncloa como si fuese una consecuencia automática del desgaste del sanchismo. No lo es.
La realidad demuestra que ese entendimiento no es sencillo. No basta con sumar votos. Hace falta algo más difícil: voluntad política para gobernar juntos.
El electorado puede abrir una puerta. Pero son los partidos quienes deben cruzarla. Y, aunque hoy el antisanchismo parece fuerte en las urnas, sin embargo, su verdadero examen no está en derrotar al Gobierno, sino en demostrar que es capaz de ofrecer una alternativa viable.
Porque el desgaste de Sánchez puede abrir una oportunidad histórica. Pero las oportunidades también se pierden cuando quienes deben aprovecharlas no consiguen entenderse.
El camino hacia el poder no se recorre solo con números. También exige acuerdos. Y ese camino, hoy por hoy, está lleno de espinas.
A.M. BEAUMONT