editorial
María Jesús Montero forzó el rescate de Plus Ultra contra viento y marea
El entonces ministro de Transportes y su secretario de Estado expresaban con crudeza su rechazo. Saura proponía sin ambages “suspender y revertir el acuerdo” porque “la Sepi está fuera de control”

La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero,
La publicación en El Mundo de los mensajes de WhatsApp entre José Luis Ábalos y Pedro Saura, fechados el 24 de marzo de 2021, desnuda una realidad incómoda: el Gobierno de Pedro Sánchez forzó el rescate de Plus Ultra con 53 millones de euros públicos pese a las serias dudas internas y la evidencia de que la operación era frágil desde el punto de vista técnico y estratégico.
En aquellas conversaciones, el entonces ministro de Transportes y su secretario de Estado expresaban con crudeza su rechazo. Saura proponía sin ambages “suspender y revertir el acuerdo” porque “la Sepi está fuera de control”. Ábalos, aunque compartía el diagnóstico, frenaba cualquier iniciativa para no indisponerse con Hacienda y María Jesús Montero, artífice política de la operación. El argumento oficial -que Plus Ultra era una “empresa estratégica”- chocaba con la realidad: una aerolínea de tamaño modesto, con capital venezolano y una cuota de mercado simbólica, que ya acumulaba deudas significativas con PDVSA.
El rescate se aprobó gracias al informe favorable de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa), dependiente de Transportes, que el propio ministerio reconocía que evaluaba solo aspectos de seguridad, no viabilidad empresarial ni capacidad de devolución de la ayuda. Otros ministerios y organismos mostraron mayores reservas. Pese a ello, la máquina administrativa se puso en marcha y el Consejo de Ministros dio luz verde. Hoy sabemos que parte de esos fondos públicos sirvieron, según la investigación de la Fiscalía Anticorrupción, para operaciones cuestionadas, incluyendo pagos que terminaron liquidando deudas con la petrolera estatal venezolana o fluyendo hacia entramados bajo sospecha de blanqueo. Los directivos de la compañía han sido detenidos y el caso avanza en la Audiencia Nacional.
Este episodio ilustra un patrón preocupante: la prioridad ideológica y los equilibrios internos del Gobierno primaron sobre el rigor en el uso del dinero de los contribuyentes. Se ignoraron alertas internas, se forzaron informes accesorios para justificar lo injustificable y se mantuvo la operación “contra viento y marea”, como demuestran los propios whatsapp. Mientras tanto, empresas viables y familias españolas lidiaban con las consecuencias de la pandemia sin recibir un trato similar.
El caso Plus Ultra no es solo un rescate fallido o controvertido. Es la demostración de cómo se utilizó el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas para fines que poco tenían que ver con la estrategia nacional y mucho con influencias opacas y afinidades políticas. La opacidad inicial, las detenciones posteriores y las filtraciones judiciales exigen una investigación exhaustiva y responsabilidades políticas claras.