enfoques del director

La corrupción de Sánchez expuesta en un vídeo demoledor: así intentó amañar el Comité Federal del PSOE

Un vídeo inédito publicado por The Objective demuestra la tensión que se vivió el 1 de octubre de 2016 en el Comité Federal del PSOE en el que Pedro Sánchez se alzó con la victoria entre serias sospechas de 'pucherazo'.

Hemos visto en imágenes lo que ya sabíamos, pero verlo con nuestros propios ojos lo convierte en demoledor. Nuestros compañeros de The Objective han sacado a la luz los vídeos inéditos del Comité Federal del PSOE del 1 de octubre de 2016, ese infame “Puerto Hurraco” donde Pedro Sánchez intentó perpetrar un pucherazo con una urna clandestina escondida en un cuartucho detrás de la mesa de la dirección, preparada por su entonces número dos, César Luena. No era una cortina, como se dijo entonces. Era una pared, un “cuartucho” que blindaba el fraude para salvar su pellejo tras la dimisión de la mitad más uno de la Ejecutiva.

Los gritos de “¡Pucherazo! ¡Cobardes! ¡Sinvergüenzas!” retumban ahora con toda su crudeza en las grabaciones. La tensión, los forcejeos por el micrófono entre Verónica Pérez y Rodolfo Ares, las risas nerviosas de los sanchistas mientras el partido se desangraba en una orgía de sangre interna. Sánchez no solo quiso engañar a sus propios compañeros: quiso romper las reglas del máximo órgano entre congresos para no perder el poder. Y fracasó. Fue defenestrado esa misma noche entre lágrimas, insultos y acusaciones de tramposo.

Ahí nació la ‘banda del Peugeot’, esa cuadrilla de Ábalos, Cerdán, Koldo y Paco Salazar que, como ahora sabemos, era puro marketing: el coche humilde mientras Sánchez viajaba en un Mercedes de 70.000 euros. Desde ahí recorrió España para recuperar la secretaría general en las primarias de 2017 y, poco después, asaltar la Moncloa con una moción de censura que ya tejía la coalición Frankenstein con separatistas, bilduetarras y extrema izquierda.

Se quitó la careta en Ferraz. Mostró que para él no hay límites ni escrúpulos cuando se trata de conquistar o mantener el poder. Diez años después seguimos en las mismas: un Gobierno que no es normal, sino una banda al servicio de sus intereses particulares. Este vídeo haría dimitir a cualquier presidente en una democracia seria. Pero Sánchez y los suyos no son normales. Son lo que siempre fueron: tramposos sin vergüenza. Y España lo paga caro.