la mirilla
Sánchez gobierna con un cadáver sentado en La Moncloa

(Foto de ARCHIVO) Pedro Sánchez y Carlos Cuerpo, en el hemiciclo EUROPA PRESS 22/4/2026
La legislatura está muerta. En realidad, nació muerta. Lo que ocurre es que el muerto no se deja enterrar.
Este martes volvió a verse en el Congreso. Junts votó en contra del decreto para prorrogar los contratos de alquiler, el PNV se abstuvo y el Gobierno sumó otra derrota parlamentaria. Otra más. Ya no es un tropiezo. Es el parte médico de una legislatura sin pulso.
Los socios de Sánchez han decidido dejar claro que la relación con La Moncloa está cada vez peor. Junts ya no disimula. El PNV tampoco regala estabilidad gratis. Y el presidente, mientras tanto, sigue haciendo como si nada. Como si gobernar consistiera simplemente en ocupar el sillón.
Desde La Moncloa ya se contempla no presentar este año tampoco Presupuestos. La legislatura podría terminar sin aprobar unas solas cuentas propias. Una anomalía política de primer orden. Pero a Sánchez no le inquieta. Su Constitución empieza y termina en una frase: resistir es vencer.
España asiste así a un espectáculo insólito. Un Gobierno sin mayoría suficiente, sin Presupuestos, sin socios fiables y sin capacidad real para legislar. Pero con todos los resortes del poder bien agarrados.
Eso ya no es gobernar. Es permanecer. Sánchez no preside una legislatura. Custodia un cadáver político en La Moncloa. Y pretende que todos hagamos como si respirara.
A.M. BEAUMONT