Hay futuro

El modelo económico cambiará sustancialmente en pocos años
Hace tres años escribí un artículo sobre posicionamiento del PNV en el cuadro político del Estado. Y después de estos tres años, me tengo que reafirmar en lo que entonces dije y que el tiempo lo ha suscrito.
Gracias al PNV, Sánchez en Madrid y Chivite en Navarra gobiernan a cambio de casi nada que pueda aportar a la sociedad. El esquema sanchista de gobierno ha desplazado el centro de gravedad de la política a la izquierda radical que nada tiene que ver con la tradición histórica, ni del PNV, ni de los vascos.
El complejo que las izquierdas habitualmente cuelan en la sociedad se instala en entornos mediocres faltos de personalidad, y en esas estamos.
La izquierda global no ha aportado grandes resultados al desarrollo de la economía mundial. Sólo en China puede considerarse que han desarrollado una actividad económicamente pujante, y ello con una filosofía de capitalismo de Estado y restricción de derechos humanos. Pero indica que es posible crecer al 10% en periodos prolongados. Y eso ocurrirá en los próximos años en el mundo. África, Asia y América del Sur van a dar un salto espectacular que va a cambiar la faz de la Tierra.
En el Estado español las etapas de desarrollo económico han venido en tiempos en que ha gobernado el centro derecha, y en el marco europeo lo mismo. La superioridad moral que las izquierdas quieren imponer es una falsa argumentación del que quiere justificar su inacción. La doctrina democristiana y liberal europea es la que nos ha llevado hasta aquí y parece que no es defendida con intensidad. La mediocridad se ha instalado en el panorama político y ello acaba con la defensa de la iniciativa, y corremos el riesgo de caer en manos de los acomplejados y su ineficiencia.
Estamos asistiendo a una época de cambio radical. Las nuevas tecnologías propiciarán en los próximos 10-15 años un cambio en el modelo económico mundial y junto con la llegada en 25-30 años al punto de equilibrio entre nacimientos y muertes en el mundo, es decir, crecimiento 0. Hay que pensar razonablemente que la generación de bienes y servicios mundial dará lugar a la desaparición de estados de necesidad. Ello implicará que no habrá una inmigración masiva por necesidad, y los modelos de debate político serán otros muy distintos de los actuales, de naturaleza cósmica.
Por tanto, estamos en una etapa de transición, y la propia inmigración hay que abordarla con otros criterios. El arraigo hay que considerarlo con otro criterio.
¿Cómo tienen que evolucionar los diferentes tipos de vida que cada sociedad se da? Este será el gran debate al que hay que enfrentarse en busca de la felicidad, objetivo final de la existencia humana.