ENFOQUES DEL DIRECTOR

Trump acorrala a Sánchez a través de Zapatero: EEUU, clave en la investigación Plus Ultra

La mano de Estados Unidos ha sido decisiva. La agencia 'Homeland Security Investigations' (HSI), dependiente de la Administración Trump, entregó al juez José Luis Calama el contenido íntegro del dispositivo del fundador venezolano de Plus Ultra, Rodolfo Reyes. 

Esos chats, interceptados en una operación contra el crimen organizado transfronterizo, han reescrito la intrahistoria del rescate de 53 millones de euros y han permitido imputar a José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales. El expresidente está citado a declarar el 2 de junio. La Policía ya ha registrado su despacho. El tsunami judicial ya se lo ha llevado por delante.

Los mensajes son demoledores: “nuestro pana Zapatero detrás”, “no estamos hablando con él, sino con su lacayo, que ha preparado una boutique financiera para el pago”. El juez Calama tiene ahora la prueba documental que demuestra que la aerolínea, con capital venezolano y menos del 0,5% del tráfico aéreo español, no era estratégica ni económica ni socialmente. Era un peaje político.

Y aquí está el nudo que acorrala a Pedro Sánchez. El rescate lo aprobó el Consejo de Ministros en marzo de 2021, bajo su presidencia. Zapatero ejerció influencia, pero el ejecutor fue Sánchez. Fue él quien avaló la operación pese a que no había razones objetivas. Zapatero hizo una parte del trabajo: llegar al presidente, convencerle, sortear obstáculos, pero fue Sánchez el responsable último de ese rescate corrupto. Por eso Sánchez defiende a Zapatero con uñas y dientes: detrás del expresidente está él mismo. La ola que ya se ha tragado al primero amenaza con llegar a La Moncloa.

Sánchez, desesperado, intenta frenar el tsunami. Pero la decisión de Washington de colaborar de forma tan precisa en un asunto que, en teoría, “ni le va ni le viene” resulta elocuente. Después de los repetidos encontronazos públicos en los que el presidente español sacó pecho frente a Trump, ahora paga las consecuencias. 

La venganza, dicen, es un plato que se sirve frío. Y Washington lo ha servido con chats y con precisión quirúrgica. El caso Plus Ultra ya no es solo un escándalo de comisiones. Es la demostración de que, cuando se juega con fuego transatlántico, al final alguien se quema. Y el que más cerca está del fuego ahora mismo es Pedro Sánchez.